Aunque
la
adolescencia
es
una
etapa
en
la
que
las
actividades
sociales
se
multiplican
y
dormir
parece
lo
menos
importante
por
hacer;
si
tu
hijo
adolescente
hiberna
como
un
oso
de
las
cavernas,
enhorabuena:
está
ayudando
a
su
salud
e
inteligencia.
Dormir
más
y
mejor
mejora
la
función
cerebral
Dormir
lo
suficiente
cada
noche
y
lograr
un
sueño
reparador
que
ofrezca
un
verdadero
descanso
a
nuestro
corazón
y
a
nuestro
cerebro
resulta
fundamental
en
todas
las
etapas
de
la
vida.
Sin
embargo,
en
la
adolescencia
suele
ser
grandemente
descuidado.
Un
estudio
reciente
publicado
en
la
revista
Cell
Reports
ha
evaluado
el
sueño
de
3200
adolescentes
de
entre
11
y
12
años
que
formaron
parte
del
Estudio
del
Desarrollo
Cognitivo
del
Cerebro
Adolescente
(Estudio
ABCD),
el
mayor
estudio
de
largo
plazo
sobre
el
desarrollo
cerebral
y
la
salud
infantil
en
Estados
Unidos.
En
concreto,
se
compararon
los
patrones
de
sueño
registrados
por
FitBits
con
escáneres
cerebrales
y
resultados
de
pruebas
cognitivas,
y
se
verificaron
los
resultados
con
dos
grupos
adicionales
entre
13
y
14
años
con
un
total
de
alrededor
de
1190
participantes.
El
equipo
descubrió
que
los
adolescentes
podían
dividirse
en
tres
grupos:
-
Primer
grupo:
dormía
menos
y
solía
acostarse
tarde
y
despertarse
muy
temprano
durmiendo
alrededor
de
7
horas
y
10
minutos. -
Segundo
grupo:
dormía
un
promedio
de
7
horas
y
21
minutos
y
presentaban
niveles
promedio
en
todas
las
características
del
sueño. -
Tercer
grupo:
dormían
en
promedio
7
horas
y
25
minutos,
solían
acostarse
y
dormirse
más
temprano
y
presentaban
una
frecuencia
cardíaca
más
baja
durante
el
descanso,
lo
cual
es
un
signo
de
mejor
salud,
mientras
que
una
frecuencia
cardíaca
más
alta
suele
traducirse
en
una
mala
calidad
del
descanso.
como
un
sueño
intranquilo,
despertares
frecuentes
y
somnolencia
diurna
excesiva.

Lo
alarmante
de
los
resultados
es
que
todos
los
grupos
de
adolescentes
no
dormían
la
cantidad
de
horas
recomendadas
por
la
Academia
Americana
de
Medicina
del
Sueño
que
señala
para
este
período
de
la
vida
entre
8
y
10
horas
diarias.
Sin
embargo,
aunque
no
había
gran
diferencia
en
la
cantidad
de
horas
que
se
dormía
sino
que
entre
el
grupo
que
más
y
menos
dormía
apenas
se
registraron
unos
15
minutos
de
diferencia,
el
grupo
3
que
era
el
que
se
acostaba
más
temprano
y
se
dormía
antes
y
tenía
una
duración
del
sueño
mayor
con
una
frecuencia
cardíaca
inferior
durante
el
descanso,
registró
mejores
resultados
en
pruebas
cognitivas
que
analizan
vocabulario,
lectura,
resolución
de
problemas
y
concentración.
Asimismo,
se
observaron
diferencias
en
la
estructura
y
la
actividad
cerebral
así
como
en
el
desempeño
de
sus
tareas,
lo
que
demuestra
la
importancia
de
dormir
bien
en
esta
etapa
de
la
vida
en
que
suele
haber
un
gran
desarrollo
cognitivo
y
de
la
función
cerebral.
Aunque
el
estudio
no
puede
demostrar
una
relación
de
causa-
efecto
sí
que
hay
investigaciones
anteriores
que
muestran
que
dormir
adecuadamente
cada
noche,
tanto
en
cantidad
como
en
calidad,
permite
consolidar
y
reforzar
conexiones
cerebrales,
mejorar
la
memoria,
el
aprendizaje
y
la
capacidad
de
resolución
de
problemas;
y
también
resulta
clave
el
descanso
reparador
para
fortalecer
el
sistema
inmunitario
y
mejorar
la
salud
mental.
Por
todo
esto,
si
tu
hijo
adolescente
hiberna
como
un
oso
de
las
cavernas,
estará
preservando
su
cerebro
en
perfectas
condiciones
y
optimizando
su
desarrollo
cognitivo
gracias
al
sueño
y
al
descanso.
Dormir
bien
cada
noche
debe
ser
un
objetivo
en
todas
las
etapas
de
la
vida
y
especialmente
en
la
infancia
y
en
la
adolescencia
en
que
el
cerebro
aún
se
encuentra
en
desarrollo.
Referencias
-
Ma,
Qing
et
al.
Neural
correlates
of
device-based
sleep
characteristics
in
adolescents.
Cell
Reports,
Volume
44,
Issue
5,
115565.
https://www.cell.com/cell-reports/fulltext/S2211-1247(25)00336-5?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2211124725003365%3Fshowall%3Dtrue -
Walker
MP.
The
role
of
slow
wave
sleep
in
memory
processing.
J
Clin
Sleep
Med.
2009
Apr
15;5(2
Suppl):S20-6.
PMID:
19998871;
PMCID:
PMC2824214.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2824214/ -
Okano,
K.,
Kaczmarzyk,
J.R.,
Dave,
N.
et
al.
Sleep
quality,
duration,
and
consistency
are
associated
with
better
academic
performance
in
college
students.
npj
Sci.
Learn.
4,
16
(2019).
https://doi.org/10.1038/s41539-019-0055-z.
En
Vitónica
|
El
hábito
que
más
necesitas
cuidar
si
quieres
aprobar
los
exámenes
(y
que
seguro
estás
pasando
por
alto)
Imagen
|
Foto
de
portada:
Andrea
Piacquadio,
y
foto
1:
minh
đô.






































