Cada vez hay más gente que se coloca cuñas bajo los pies cuando hace peso muerto. Y esto tiene su explicación

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El
peso
muerto
rumano
es
uno
de
los
ejercicios
básicos
para
el
entrenamiento
de
nuestros
isquios
y
de
la
musculatura
de
nuestra
columna
lumbar.
Los
beneficios
de
este
ejercicio
sobre
nuestros
isquios
vienen
justificados
por
dos
razones
principalmente:

  • Consisten
    en
    desarrollar
    una
    de
    las
    dos
    funciones
    de
    esta
    musculatura
    que
    es

    extender
    la
    cadera
    .
    La
    otra
    es
    la
    flexión
    de
    rodilla,
    como
    cuando
    hacemos
    curl
    de
    femoral
    ya
    sea
    sentado,
    de
    pie
    o
    tumbados.
  • Someten
    a
    esta
    musculatura
    a
    un

    gran
    estiramiento
    ,
    el
    cual
    supone
    un
    buen
    estímulo
    porque
    las
    longitudes
    operativas
    o
    funcionales
    de
    sus
    fibras
    musculares
    permiten
    aprovecharlo.
    Esto
    se
    debe
    a
    la
    relación
    longitud-tensión
    la
    cual
    explica
    cómo
    algunos
    músculos
    pueden
    trabajar
    mejor
    en
    estiramiento
    y,
    además,
    aprovecharse
    de
    ello
    en
    términos
    de
    hipertrofia.

Sabiendo
esto,
sobre
todo
lo
segundo,
muchos
divulgadores
e
influencers
de
redes
sociales
tratan
de
rizar
el
rizo

recomendando
colocarse
cuñas
o
discos
bajo
los
dedos
de
los
pies
para
incrementar
el
estiramiento
de
los
isquios

durante

el
peso
muerto
rumano
.
En
este
artículo
vamos
a
explicarte
qué
sucede
realmente
cuando
hacemos
esto.

Por
qué
no
tiene
sentido
colocar
cuñas
debajo
de
los
dedos
de
nuestros
pies
durante
el
peso
muerto
rumano

Son
muchas
las
veces
que
he
visto
a
gente
en
el
gimnasio
colocándose
cuñas
o
discos
debajo
de
los
dedos
de
los
pies
para
tratar
de
aumentar
el
estiramiento
que
se
consigue
en
los
isquiosurales.

Bien,
iré
al
grano.

Esto
no
sirve
para
nada
por
una
sencilla
razón:
no
se
estiran
más
los
isquios.

Los
músculos
que
componen
lo
que
conocemos
como

isquios

se
originan
en
la
cadera,
o
en
el
fémur
en
el
caso
de
la
cabeza
corta
del
bíceps
femoral,
y
se
insertan
en
la
rodilla
ya
sea
en
el
hueso
de
la
tibia
o
en
el
peroné.
Este
conocimiento
básico
de
anatomía
nos
permite
darnos
cuenta
de
que

los
cambios
en
la
posición
del
tobillo
no
pueden
afectar
al
estiramiento
de
los
isquios

puesto
que
estos
no
se
insertan
en
esta
articulación.

No
obstante,
las
personas
que
realizan
de
esta
manera
este
ejercicio
comentan
que

sienten
un
mayor
estiramiento
en
la
zona
posterior
de
las
piernas
y
tienen
razón

pero
no
se
trata
de
los
isquios
sino
del
nervio
ciático.

El

nervio
ciático

es
el
nervio
más
largo
de
nuestro
cuerpo
naciendo
en
las
vértebras
lumbosacras
y
acabando,
después
de
una
bifurcación
en
la
rodilla,
en
el
pie.

Al
combinar
por
un
lado
la
flexión
de
cadera
y
la
flexión
del
tobillo,
el
nervio
ciático
debe
estirarse
tanto
en
la
zona
donde
comienza
como
en
la
zona
donde
acaba.
Esto
nos
provoca
una
indudable
sensación
de
rigidez
y
tensión
electrizante
en
la
cara
posterior
de
nuestra
pierna
en
general
y
de
nuestro
muslo
en
particular
pero
no
significa
que
la
musculatura
que
atraviesa
esté
estirándose
pues
se
trata
del
nervio.

Si
bien
es
cierto
que

en
el
contexto
de
la
rehabilitación
elevar
las
puntas
de
los
pies
puede
permitir
cambios
en
la
basculación
de
nuestra
pelvis
,
lo
que
se
conoce
como
nutación
del
sacro,
en
términos
de
estímulo
e
hipertrofia
carece
de
sentido.

En
Vitónica
|

Si
haces
peso
muerto
rumano
para
entrenar
el
glúteo,
te
estás
equivocando

En
Vitónica
|

Fortalecer
los
glúteos
con
la
sentadilla
búlgara
está
muy
bien,
pero
hay
un
error
muy
común
que
puede
arruinar
tu
resultado

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