En esta receta vamos a pasar las alitas por una doble fritura. En una olla profunda calienta aceite vegetal abundante a fuego medio-alto, hasta alcanzar los 135º C. Prepara una bandeja con papel de cocina y, mientras se calienta el aceite, combina en un bol grande una cucharada de sal, media de pimienta, media de bicarbonato sódico media de ajo en polvo.
Seca las alas con toallas de papel, luego frótalas con una cucharada de jengibre rallado y sazónalas con la mezcla de sal y especias. Ahora mezcla las alitas con maicena y aprieta para que se pegue bien a cada alita. Agrega con cuidado las alitas al aceite y fríelas hasta que la piel esté ligeramente crujiente y dorada, volteándolas ocasionalmente con pinzas, de 15 a 18 minutos.
Según vayan estando bien cocinadas, retira las alitas del aceite y resérvalas en papel absorbente. Deja reposar brevemente. Caliente el aceite a máxima potencia, para freír las alitas a 200°. Fríelas de nuevo hasta que estén profundamente doradas y la piel esté bien crujiente, lo que nos llevará alrededor de 7 a 8 minutos.
Retiramos ahoras las alitas del aceite y las colocamos en un bol grande donde las mezclaremos con la salsa que vamos a hacer ahora.
En una cacerola mediana a fuego medio-bajo, agrega tres cucharadas de mantequilla, cinco chiles pequeños (nos vale pimienta de cayena) o más si te gusta mucho el picante, una cucharada de jengibre picado y tres dientes de ajo también picados, Cocinamos todo 2 minutos, hasta que se doren un poquito. Agregamos entonces varias salsas. En Corea se utiliza tradicionalmente una salsa de chiles conocida como gochujang que podemos encontrar en España en supermercados asiáticos, pero ni no tenemos uno cerca podemos usar sriracha, que es parecida y mucho más fácil de encontrar. Echamos dos o tres cucharadas de esta salsa picante, dos de ketchup, una de vinagre de arroz y otra de salsa de soja. Cocina hasta que burbujee. Agrega entonces dos o tres cucharadas de miel y dos de azúcar moreno y continúe cocinando hasta que burbujee y espese un poco. Vierta la salsa sobre las alas y revuelva hasta que esté cubierta de manera uniforme. Agregue cacahuetes, semillas de sésamo y cebollino o ajetes a las alitas antes de servir.