Un estudio confirma lo que ya sospechábamos: las leches vegetales son menos nutritivas que la de vaca

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Las

bebidas
vegetales

que
se
consumen
reemplazo
de
la
leche
de
vaca,
ya
sea
por
llevar
una
dieta
vegana
o
bien,
por
ser
opciones
libres
de
lactosa,
han
crecido
en
popularidad
en
los
últimos
años.
Ahora,
un

estudio
confirma
lo
que
ya
sospechábamos:
las
leches
vegetales
son
menos
nutritivas
que
la
de
vaca
.

TODAS
LAS
MENTIRAS
(y
VERDADES)
sobre
los
BATIDOS
de
PROTEÍNAS

Menos
proteínas
y
más
azúcar

Un
reciente

estudio
publicado
en
la
revista
Food
Research
Internacional
,
analizó
12
bebidas:
dos

leches

de
vaca
y
dos
alternativas
a
la
leche
de
origen
vegetal
(PBMA),
para
evaluar
su
contenido
nutricional
y
también
la
presencia
de
compuestos
inducidos
por
los
tratamientos
térmicos
que
se
utilizan
al
elaborar
cada
una
de
estas
bebidas.

Los
resultados
muestran
que
las
bebidas
de
origen
vegetal
difieren
 considerablemente
en
su
contenido
en
carbohidratos
y

proteínas

respecto
a
la
leche
de
vaca,
y
aunque
la

bebida
a
base
de
soja
contiene
más
proteínas

mientras
que
las
bebidas
de
arroz
y
avena
son
destacables
en
su
contenido
en
hidratos
de
carbono,

los
niveles
de
aminoácidos
esenciales
siempre
son
mayores
en
la
leche
de
vaca,

lo
que
habla
de
su
buena
calidad
proteica.

Es
decir,
la
bebidas
vegetales
tienen
un
inferior
calidad
nutricional
si
miráramos
su
aporte
proteico,
y
probablemente
también
si
buscamos
obtener

calcio
y
 vitamina
D
,
ya
que
las
bebidas
de
origen
vegetal
suelen
tener
menor
proporción
de
estos
micronutrientes
que
la
leche
de
vaca.

Así,
mientras
la
leche
de
vaca
tiene
en
promedio
unos
3
gramos
por
litro
de

proteínas

de
buena
calidad,
las

bebidas
vegetales

concentran
entre
1,4
y
1,1
gramo
por
litro
de
este
nutriente.

Por
otro
lado,
también
se
halló
una

mayor
cantidad
de
azúcar
en
7
de
las
 10
bebidas
vegetales
analizadas,

lo
cual
puede
deberse
a
los
intentos
de
mejorar
el
sabor
de
estos
productos.

Pexels Polina Tankilevitch 3735192 1

Pexels Polina Tankilevitch 3735192 1

Acrilamida
y
otras
sustancias
nocivas
en
las
bebidas
vegetales

Lo
más
sorprendente
del
estudio
es
que
se
hallaron
diversos

productos
de
la
reacción
de
Maillard
,
es
decir
de
la

reacción
química

que
se
produce
cuando
se
somete
a
calor
determinados
carbohidratos,
por
ejemplo
cuando
tostamos
el
pan
y
se
forma
una
costra
dorada
por
encima
del
mismo,
o
cuando
logramos
unas
patatas
fritas
crujientes
y
doradas.

En
las
bebidas
vegetales
analizadas
se
encontraron
diferentes
compuestos,
e
incluso
se
visualizaron

productos
finales
de
la
glicación
avanzada
(AGE)
y
acrilamida

en
bebidas
de
avena
y
de
almendra.

Según
los
científicos,
la
escasa
presencia

no
resulta
alarmante

y
es
probable
que
el
origen
de
estas
sustancias
tóxicas
para
nuestro
cuerpo
estén
asociadas
al
proceso
previo
de
tueste
al
que
se
someten
las
almendras
y
la
avena
durante
la
elaboración
de
las
bebidas
vegetales.

En
todo
caso,
las
autores
destacan
que
la
leche
de
vaca
es
un
producto
 mínimamente
procesado,
ya
que
únicamente
se
somete
a
una
ultrapasteurización
(UTH),
mientras
que

las
alternativas
vegetales
son
alimentos
con
un
mayor
grado
de
procesamiento

que
buscan
asemejar
el
resultado
final
a
la
leche
animal;
y
si
bien
también
son
sometidas
a
un
proceso
de
ultrapasteurización,
sufren
otros
cambios
y
tratamientos
térmicos
que
pueden
modificar
su
perfil
nutricional
y
originar
estos
productos
de
la
reacción
de
Maillard
que
son

potencialmente
nocivos
para
el
organismo

si
se
consumen
en
grandes
cantidades.

Por
todo
esto,
al
elegir
una
bebida
vegetal
es
importante
analizar
su
 contenido
nutrientes
e
ingredientes,
y

evitar
las
alternativas
con
azúcares
agregados,

prefiriendo
si
buscamos
una
mejor
calidad
proteica
las
bebidas
derivadas
de
la
soja
que
poseen
una
mayor
cantidad
y
diversidad
de
aminoácidos
esenciales.

Referencias

En
Vitónica
|

Un
nutricionista
elige
la
mejor
bebida
vegetal
de
Mercadona: «tiene
proteínas
de
calidad
y
es
la
más
parecida
a
la
leche
de
vaca»

En
Vitónica
|

11
alimentos
con
proteínas
saludables

Imagen
|
Foto
de
portada:

cottonbro
studio

y
foto
1:

Polina
Tankilevitch