Una
de
las
frutas
que
más
nos
gusta
del
verano
es
la
sandía,
por
su
sabor
refrescante
y
su
agua.
Sin
duda
para
nosotros
es
la
reina
junto
al
melón.
Si
aprovechamos
para
convertir
esta
fruta
en
sorbete,
el
poder
refrescante
se
duplica,
así
que
esperamos
que
probéis
la
receta
de
sorbete
de
sandía,
ya
que
seguro
os
encanta
si
sois
fanáticos
de
este
fruta.
Para
hacer
la
receta
hemos
optado
por
la
sandía
clásica
de
toda
la
vida.
Aunque
es
más
pesado
sacarle
todas
las
pepitas
el
sabor
es
más
intenso
y
el
color
precioso,
que
se
mantienen
al
elaborar
el
sorbete,
así
que
para
mi
gusto,
más
vale
esto
que
terminar
10
minutos
antes.
En
un
cazo
echamos
el
agua
y
el
azúcar.
Removemos
lo
justo
para
que
se
mezclen
y
llevamos
a
ebullición.
Una
vez
comience
a
hervir,
contamos
dos
minutos.
Retiramos
del
fuego
y
pasamos
el
almíbar
a
otro
recipiente
para
que
se
enfríe.
Mientras,
trituramos
la
sandía
que
estará
limpia,
sin
cáscara
ni
pepitas,
junto
al
zumo
de
limón
y
la
pizca
de
sal.
Una
vez
obtenido
el
puré
lo
mezclamos
al
almíbar
ligero.
Pasamos
a
un
recipiente
que
sirva
para
el
congelador
y
congelamos
durante
unas
horas,
removiendo
de
vez
en
cuando,
hasta
que
tenga
la
textura
adecuada.
En
este
caso
no
es
necesario
tener
heladora
y
al
hacer
una
base
de
almíbar,
no
cristalizará,
pero
es
conveniente
remover
la
mezcla
con
un
tenedor
un
par
de
veces.

Con
qué
acompañar
el
sorbete
de
sandía
El
sorbete
de
sandía
no
necesita
nada
más
que
mucho
calor
para
disfrutarlo
totalmente.
En
serio,
si
la
sandía
con
la
que
lo
hacemos
es
dulce,
el
resultado
será
fantástico.
Podemos
agregarle
una
cucharada
de
licor,
ron
por
ejemplo,
si
lo
tomarán
sólo
adultos.
En
DAP
|
Sorbete
de
limón
En
DAP
|
Granizado
de
fresa












































