Solo llevan un añito entre nosotros en esta nueva andadura, pero Ebro está consiguiendo grandes logros. Así de entrada en este tiempo con apenas tres modelos lanzados en 2025 (si no contamos al S900 que llegó a finales de año), han conseguido superar las 12.000 unidades vendidas.
¿Son cifras impresionantes? Si las miramos a bulto, no, pero si nos preguntamos si es una casualidad pues, sinceramente, no lo creo. Ahora toca el turno al busque insignia de la marca: el Ebro S900. Prepárate.
Ebro ya tiene su caballo de batalla

La renacida marca española ha vuelto a la vida de la mano del gigantesco Grupo Chery. Sí, el mismo conglomerado que ha traído marcas como Omoda y Jaecoo que están haciendo mucho ruido. Aunque ha llegado a su rebufo, Ebro no se está quedando atrás.
Empezaron el año vendiendo 256 unidades en el mes de enero. En diciembre cerraron con un 2,08% del mercado total acumulando más de 12.460, repartidas entre los S400, S700 y S800 (híbridos enchufables y de gasolina) y la testimonial aportación del tardío S900 con 194 unidades más a final de año.

No es solo que hayan cogido una marca conocida que al menos les suene un poco a los compradores, es que están diseñando una gama inteligente, atractiva y con un precio muy llamativo.
Solo hace falta mirar el rendimiento de la gama en diciembre. El S700 se ha colocado como el cuarto coche más vendido de su categoría por detrás del Hyundai Tucson, MG HS y Toyota RAV4. El Ebro S800 ha sido líder por delante del Renault Rafale y el S400 se ha metido en el top5 entre el MG ZS y el Renault Captur.

La clave es la combinación de un catálogo dominado por los coches etiqueta ECO y CERO, una red de concesionarios que llegará a 120 en 2026, buen servicio posventa y mucha imagen de marca. Ahí los tienes, patrocinando a la La Roja o metidos de lleno en el Dakar.
Y no me enrollo más, vamos a hablar ya del último modelo en llegar, pero déjame primero recordarte que la Ebro Factory que se ha implantado en las antiguas instalaciones de Nissan en Zona Franca (Barcelona) ha recontratado ya a los más de 1.000 empleados con los que se había comprometido.
Ebro S900: un SUV poco arriesgado que viene a ganar

Partiendo de la base de que el segmento SUV y concretamente el de los híbridos enchufables está creciendo, era lógico pensar que Ebro entrase a dar guerra. Y lo ha hecho ya de entrada.
En esta ocasión vamos a comenzar por el final porque hay que tener en cuenta una cosa: no hay ningún rival directo del Ebro S900 porque cuesta 46.990 euros. Me refiero concretamente al segmento de los SUV grandes, híbridos enchufables, con más de 400 CV de potencia y siete plazas.
Lo más parecido que habría sería el Omoda 9 SHS y no es por casualidad. Ambos forman parte del Grupo Chery y comparten la plataforma T2X con el mismo esquema de motores y apuestas estéticas diferentes. El Omoda es mucho más arriesgado a la vista y, aparte de ser solo para cinco ocupantes, es menos espacioso y algo más caro.

Con esta premisa sobre la mesa, al plantarnos delante del S900 nos encontramos con un coche que es mucho más grande de lo que me parecía sin verlo en persona. Tiene 4,81 metros de largo por 1,92 metros de ancho y 1,74 metros de alto. Está en la liga de los Hyundai Santa Fe, Kia Sorento o Mazda CX-60. Todos en torno a los 60.000 euros.
Por diseño se siente también como diferente, y es que si lo comparamos con los modelos que hemos mencionado es sensiblemente más conservador y juega la baza de las líneas simples y fáciles de entender. Solo el Mazda estaría más en esta línea pero sinceramente el diseño del Mazda me parece el mejor de todos dentro de la sobriedad japonesa.

Siguiendo con el diseño tenemos en el frontal una enorme parrilla delantera con formas que nos recuerdan a la single frame de Audi, pero con un punto distintivo que me gusta. Tiene una presencia robusta y espectacular, remarcada por los faros LED y las luces diurnas con ese rollo 3D que está de moda. Por cierto, que aparece la inscripción ‘PERFORMANCE’ en las aberturas laterales (¿?).
Nos vamos yendo hacia atrás por un lateral musculoso pero sin nervios marcados donde vemos llantas de 20″ de serie, cristales tintados y manetas eléctricas completamente enrasadas con la carrocería para dejar una vista muy limpia.

En la parte trasera las formas poligonales de la parrilla se replican en el difusor inferior, al que le acompañan unos grupos ópticos que cruzan de lado a lado del portón del maletero y se remata en la parte superior por un alerón integrado.
Resumiendo: se ve bien, se ve grande, y se ve con posibilidades de gustar a un público muy amplio. Habrá quien diga que le falta personalidad, pero a mí me parece una jugada conservadora para darse a conocer.
Mucho espacio por dentro y acabados bien resueltos

Si es grande por fuera, también lo es por dentro. Al entrar al habitáculo tenemos una sensación de habitabilidad enorme, con muchísimo espacio en la primera fila pese a tener una consola centrar XXL en la que encontramos algunos mandos físicos para los modos de conducción, doble portabebidas, plataforma de carga inalámbrica (50W), guantera central y un espacio portaobjetos inferior con dos tomas USB.
El puesto de conducción es muy agradable ya no solo por lo visual, dominado por una pantalla de 10 pulgadas para el cuadro de mandos con una visualización buena y que no se pierde en florituras, una pantalla central para el sistema de infoentretenimiento de 15 pulgadas y un head-up display.
El volante es muy agradable, con un aro de tres radios tirando a grueso, botones físicos aunque parecen capacitivos que no brillan por su tacto y un tacto de las palancas muy agradable.

El entorno está ligeramente orientado al conductor y las pantallas suspendidas sin apenas marcos dan una sensación muy limpia que se complementa con los colores claros de la tapicería de piel y las molduras en gris oscuro. Solo me sobran las inserciones negro piano de las puertas y la consola central, aunque no es exagerado.
Pero es que ya antes de arrancar me parece un coche muy, muy cómodo. Los asientos son muy confortables, y es que además cuentan con una regulación eléctrica muy completa (salvo por la regulación de altura), las funciones de calefacción y ventilación, la función de masaje y el equipo de sonido de 14 altavoces firmado por Sony que integra altavoces en los reposacabezas. Ah, el volante también es calefactado y el asiento del copiloto tiene función ‘gravedad cero’ para tumbarte a la bartola.
La segunda fila de asientos tiene también muchísimo espacio y, además, cuenta con regulación eléctrica en inclinación del respaldo y ajuste longitudinal de la banqueta que puede desplazarse 16 cm. Especialmente útil porque viene con una tercera fila de asientos con dos plazas extra que se despliegan y le dan un punto adicional de polivalencia para situaciones concretas. En este aspecto es más espacioso un CX-80.

Para el maletero la configuración va de los 143 litros con las tres filas de asientos a 448 litros con dos filas y medido hasta la bandeja (enrollable), más de 800 litros hasta el techo y más de 2.000 litros abatiendo la segunda fila.
El pantallón central es muy vistoso y funciona correctamente. Tiene Andoid Auto y Apple CarPlay inalámbricos y su configuración ofrece una muy buena experiencia. Es cierto que como suele ocurrir en estos casos hay traducciones que chirrían un poco o funciones básicas que quedan ocultas.
Si llevas conectado Apple CarPlay por ejemplo no aparece ni minimizada la climatización. Hay que ir al menú específico para hacer la configuración. Se solucionaría con unos mandos físicos de toda la vida o una zona fija en la pantalla reservada para estas funciones.
Ebro S900: el buque insignia de Ebro es cómodo y silencioso

La configuración mecánica de este Ebro S900 es prácticamente única. Combina un motor de combustión 1.5 TGDI de gasolina con dos motores eléctricos que mandan su fuerza a las ruedas, otro motor eléctrico que hace las veces de generador y una batería de 34,5 kWh. Es decir, la misma configuración que el Omoda 9 SHS.
La batería es de tipo NCM y está firmada por el gigante CATL. Tiene una capacidad de carga de hasta 71 kW y posibilidad de flujo bidireccional. Puede recorrer 140 km en modo 100% eléctrico o hasta 170 km circulando solo por ciudad.
El propulsor térmico genera 142 CV y 215 Nm y se conecta al eje delantero con un sistema de tres embragues y tres marchas. Los motores eléctricos están colocados uno en cada eje para aportar el punto de tracción integral al conjunto. El delantero da 90 kW (122 CV) y 220 Nm y el trasero 175 kW (237 CV) y 310 Nm. A estos tres hay que sumar el tercer motor eléctrico que hace las veces de generador que produce 75 kW (101 CV) pero no mueve el vehículo por sí mismo.

El resultado es un coche que ofrece nada menos que 425 CV de potencia combinada siempre y cuando la batería tenga al menos un 80% de capacidad. Y te preguntarás por qué da una potencia sensiblemente inferior a la del Omoda. Pues es una muy buena pregunta que deberían responder los chicos de Omoda.
En marcha es un coche que me ha parecido extremadamente silencioso y en el que el sonido del motor de combustión está muy bien aislado. Esperaba una rumorosidad mucho mayor pero la insonorización es tan buena que hay que prestar atención para saber si el motor de gasolina está encendido o no.
El Ebro S900 destaca por ser un coche en el que se prima el modo eléctrico siempre que puede y solo se conecta el motor de gasolina cuando le exigimos aceleraciones fuertes. Porque las tiene.

Alcanza los 100 km/h desde parado en 5,4 segundos y la respuesta del primer golpe de gas es muy viva en el modo Sport (aparte tiene modos Eco, Normal, Snow, Sand y Off-Road), aunque es cierto que a medida que estira parece que no empuja tanto y los más de 400 CV se diluyen por la forma en la que entrega la potencia.
En cualquier caso puede acelerar rápido y sostener cruceros elevados si se lo pedimos, aunque no se encontrará especialmente cómodo. Es más un SUV confortable en el que viajar sin sobresaltos, donde las suspensiones filtran muy bien gracias a un tarado confortable y la dirección se siente bastante filtrada.
No tenemos mucho feedback de lo que está ocurriendo en las ruedas y eso genera cierta incertidumbre si quieres ir rápido, un terreno que no es el suyo. En cambio en conducción normal y/o tranquila o en ciudad, se siente muy burgués.

Sí me parece que hay algunos aspectos en los que el Ebro S900 tiene margen de mejora. Son todo detalles, pero ahí están.
El tacto del freno no me pareció el más progresivo y necesitas un periodo de adaptación, el vehículo tiene que estar totalmente parado para cambiar entre D y R o que haya que tener puesto el cinturón de seguridad para mover un metro el coche. Que entiendo el punto, pero si estás maniobrando en un espacio complicado y te quieres bajar… pues eso.
Menos de 50.000 euros para un SUV sin rivales

En cualquier caso tenemos un coche que ofrece mucho por un precio razonable. El equipamiento de serie es muy elevado incluyendo a lo que ya hemos mencionado hasta ahora otros elementos como el techo panorámico, asistente de recorrido inverso, asistente de aparcamiento o 10 airbags.
El precio PVP es de 46.990 euros para el acabado Luxury, el único que hay.

Un precio que le coloca en una posición muy competitiva dentro del segmento de los SUV grandes y con una oferta que no va solo a precio, sino que llega con un aspecto convincente, buenos acabados y muchísimo espacio.
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