Los
Gobiernos
de
EEUU
y
Países
Bajos
han
estado
alineados
desde
que
comenzaron
las
tensiones
con
China
en
el
ámbito
de
los
semiconductores.
La
iniciativa
la
ha
llevado
siempre
la
Administración
estadounidense,
pero
en
esencialmente
todas
las
ocasiones
el
Gobierno
neerlandés
ha
respaldado
todas
aquellas
sanciones
que
implicaban
a
sus
empresas.
Y
la
más
afectada
de
todas
ellas
es
ASML,
el
fabricante
de
equipos
de
litografía
más
importante
del
planeta.
El
negocio
de
esta
compañía
en
China
está
cada
vez
más
comprometido.
De
hecho,
su
director
general,
Peter
Wennink
primero
y
Christophe
Fouquet
actualmente,
ha
levantado
la
voz
en
varias
ocasiones
para
hacer
saber
al
Gobierno
de
Países
Bajos
que
estas
medidas
están
dañando
a
su
empresa. «Si
observas
el
panorama
geopolítico
creo
que
está
claro
que
EEUU
continuará
presionando
a
sus
aliados
para
que
impongan
más
restricciones»,
aseguró
Fouquet
a
finales
de
octubre.
El
negocio
de
ASML
en
China
va
a
quedar
todavía
más
comprometido
Christophe
Fouquet
está
defendiendo
los
intereses
de
la
compañía
que
lidera
desde
que
llegó
a
la
dirección
general
el
24
de
abril
de
2024.
Es
evidente
que
esta
es
su
obligación. «La
pregunta
es:
¿qué
es
lo
correcto
para
Países
Bajos?
¿Qué
es
lo
mejor
para
Europa?».
No
cabe
duda
de
que
con
esta
pregunta
retórica
Fouquet
está
invitando
a
los
Gobiernos
europeo
y
neerlandés
a
velar
por
sus
propios
intereses
y
no
dejarse
intimidar
por
la
presión
que
está
ejerciendo
sobre
ellos
EEUU.
«Tenemos
que
proteger
nuestra
propia
economía
y
debemos
asegurarnos
de
que
nuestras
empresas
puedan
hacer
negocios
con
la
máxima
libertad
posible»
A
finales
del
pasado
mes
de
septiembre
Dirk
Beljaarts,
el
ministro
de
Economía
de
Países
Bajos,
subrayó
la
importancia
que
tiene
China
para
las
empresas
neerlandesas
como
socio
comercial
e
hizo
hincapié
en
el
hecho
de
que
se
debe
permitir
a
ASML «hacer
negocios
con
la
máxima
libertad
posible».
Esta
declaración
nos
invitó
a
concluir
que
la
estrategia
del
Gobierno
de
Países
Bajos
estaba
cambiando. «China
es
un
socio
comercial
importante,
al
igual
que
EEUU
y
muchos
otros
países
del
mundo.
Tenemos
que
proteger
nuestra
propia
economía
y
debemos
asegurarnos
de
que
nuestras
empresas
puedan
hacer
negocios
con
la
máxima
libertad
posible».
Todo
ha
sido
un
espejismo.
Y
es
que,
como
acaba
de
confirmar
Bloomberg,
la
Administración
neerlandesa
ha
endurecido
sus
controles
de
exportación
a
China,
alineándose
así
con
las
sanciones
aprobadas
por
EEUU
a
principios
del
pasado
mes
de
diciembre.
En
la
práctica
estas
prohibiciones,
que
entrarán
en
vigor
el
próximo
1
de
abril,
obligan
a
ASML
a
solicitar
licencias
al
Gobierno
de
Países
Bajos
para
exportar
algunos
de
sus
equipos
de
litografía.
Actualmente
esta
compañía
no
puede
entregar
a
sus
clientes
chinos
sus
máquinas
de
litografía
más
avanzadas,
y
en
dos
meses
y
medio
tampoco
podrá
venderles
algunos
de
sus
equipos
específicos
de
medición
e
inspección
de
circuitos
integrados.
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