NVIDIA
ha
anunciado
que
su
plataforma
CUDA
va
a
ser
compatible
con
procesadores
RISC-V.
Lo
ha
hecho
durante
la
cumbre
RISC-V
de
China
y
el
lugar
escogido
no
es
casual:
este
anuncio
apunta
claramente
al
mercado
chino.
Por
primera
vez,
la
tecnología
que
permite
a
las
aplicaciones
comunicarse
con
las
GPU
de
NVIDIA
se
va
a
extender
más
allá
de
ARM
y
x86,
hacia
una
arquitectura
de
código
abierto.
Por
qué
es
importante.
CUDA
es
el
software
que
hace
funcionar
el
ecosistema
de
IA
de
NVIDIA.
Sin
CUDA,
las
GPU
perderían
gran
parte
de
su
apacidades
de
cálculo
paralelo.
Que
NVIDIA
abra
esta
tecnología
a
RISC-V
significa
que
procesadores
basados
en
esta
arquitectura
abierta
pueden
ahora
servir
como
CPU
principal
en
sistemas
con
GPU
de
NVIDIA.
El
trasfondo.
El
anuncio,
además
de
hacerse
en
China,
llega
mientras
China
está
acelerando
sus
esfuerzos
para
reducir
su
dependencia
de
procesadores
occidentales.
NVIDIA
no
puede
vender
sus
modelos
más
potentes
GB200
y
GB300
a
China
por
las
sanciones
estadounidenses,
así
que
de
esta
forma
encuentra
una
vía
para
mantener
CUDA
relevante
en
el
mercado
chino.
Entre
líneas.
Hay
mucho
de
estrategia
geopolítica
en
esta
decisión:
NVIDIA
lleva
años
integrando
núcleos
RISC-V
en
sus
propias
GPU
para
tareas
de
control
de
bajo
nivel.
Ahora
da
el
salto
a
soportar
RISC-V
como
procesador
principal.
Y
eso
responde
a
una
realidad:
si
China
va
a
desarrollar
sus
propios
procesadores
usando
arquitecturas
abiertas,
NVIDIA
quiere
estar
ahí
desde
el
principio.
En
detalle.
La
configuración
mostrada
por
NVIDIA
muestra
un
sistema
heterogéneo:
-
La
GPU
maneja
cargas
paralelas. -
El
procesador
RISC-V
ejecuta
los
controladores
CUDA
y
la
lógica
de
aplicación. -
Y
una
DPU
gestiona
las
tareas
de
red.
Esta
arquitectura
permite
orquestar
las
computaciones
de
GPU
completamente
dentro
del
entorno
de
CUDA,
algo
imposible
hasta
ahora
con
RISC-V.
Profundiza.
Históricamente,
NVIDIA
ha
portado
CUDA
a
cada
arquitectura
importante:
x86,
ARM,
PowerPC
e
incluso
SPARC
de
Sun.
La
empresa
entiende
que
debe
estar
presente
desde
el
primer
día
en
cualquier
plataforma
que
pueda
despegar
en
el
sector
empresarial.
Con
un
valor
ya
superior
a
los
4
billones
de
dólares,
NVIDIA
puede
permitirse
apostar
por
todas
las
arquitecturas
prometedoras.
Y
ahora
el
movimiento
posiciona
a
RISC-V
como
alternativa
viable
para
futuros
diseños
de
procesadores
de
IA
y
computación
de
alto
rendimiento.
Si
los
astros
se
alinean,
otros
fabricantes
podrían
seguir
el
ejemplo
de
NVIDIA.
Y
eso
aceleraría
la
adopción
de
RISC-V
en
centros
de
datos
más
allá
de
China.
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