Francia
anunciaba
a
finales
del
2024
que
había
conectado
satisfactoriamente
su
reactor
EPR
Flamanville
3
a
la
red
eléctrica
después
de
25
años.
Este
reactor,
el
más
potente
del
país
con
1,6
GW,
abastecería
a
más
de
dos
millones
de
hogares.
Sin
embargo,
sus
planes
de
seguir
ampliando
su
capacidad
nuclear
no
van
a
prosperar
como
desean.
‘Lejos
de
estar
preparada’.
Aunque
la
energía
nuclear
representa
alrededor
de
tres
quintas
partes
de
la
producción
energética
francesa,
el
país
galo
está
enfrentando
serios
desafíos
para
activar
su
plan
de
construir
seis
nuevos
reactores
nucleares.
La
iniciativa
anunciada
por
el
presidente
Emmanuel
Macron
en
2022,
forma
parte
de
uno
de
los
mayores
programas
nucleares
del
mundo,
pero
no
ha
convencido
al
Tribunal
de
Cuentas.
El
principal
organismo
de
auditoría
del
Estado
ha
indicado
que
la
nación
“no
está
preparada”
para
llevar
a
cabo
este
proyecto
debido
a
la
incertidumbre
financiera
y
la
falta
de
preparación
de
la
cadena
de
suministro.
Desafíos.
El
informe
de
la
auditoría
ha
remarcado
que
le
presupuesto
ha
aumentado
de
51.700
millones
de
euros
a
67.400
millones
y,
a
ese
precio,
tienes
que
sumarle
la
construcción
de
nuevos
reactores
con
los
costos
de
materias
primas
e
ingeniería.
Además,
a
pesar
de
que
el
Gobierno
ha
propuesto
un
préstamo
sin
interés
para
financiar
parte
del
proyecto
a
través
de
la
compañía
eléctrica
estatal
EDF,
aún
no
se
ha
concretado
nada.
Como
recoge
la
agencia
Reuters,
esta
situación
ha
provocado
que
la
cadena
de
suministro
no
se
pueda
preparar
para
la
construcción.
Más
en
profundidad.
La
incertidumbre
financiera
y
la
falta
de
un
esquema
claro
de
financiación
están
afectando
a
la
capacidad
de
los
actores
del
sector
para
comprometerse
con
proyectos
industriales
de
tal
magnitud.
Esto
reduce
la
visibilidad
que
los
involucrados
en
la
industria
necesitan
para
emprender
un
programa
de
construcción
tan
ambicioso.
Según
el
informe,
la
acumulación
de
riesgos
y
limitaciones
podría
llevar
al
fracaso
del
programa
EPR2.
Por
su
parte,
EDF
ha
señalado
que
una
vez
se
resuelvan
los
temas
económicos
y
la
regulación
por
parte
del
Estado,
tomará
una
decisión
final
de
inversión
a
principios
de
2026.
Otros
proyectos.
El
organismo
auditor
ha
advertido
sobre
la
rentabilidad
“mediocre”
del
reactor
EPR
de
Flamanville,
cuyo
costo
total,
incluyendo
la
financiación,
se
estima
en
23.700
millones
de
euros.
A
pesar
de
los
desafíos,
EDF
espera
que
las
eficiencias
derivadas
de
la
construcción
de
varias
plantas
de
este
tipo
ayuden
a
reducir
los
costos
en
los
proyectos
futuros.
Sin
embargo,
EDF
también
enfrenta
dificultades
fuera
de
Francia.
En
el
Reino
Unido,
el
aumento
de
los
costos
en
la
planta
nuclear
Hinkley
Point,
donde
EDF
asumió
la
responsabilidad
completa
después
de
la
retirada
de
su
socio
chino
CGN
en
2023,
ha
complicado
la
gestión
financiera
del
proyecto.
La
empresa
deberá
buscar
nuevos
inversores
antes
de
comprometerse
con
la
financiación
de
otros
proyectos,
como
la
planta
Sizewell
C
en
Gran
Bretaña.
Programa
nuclear.
Hasta
el
momento,
Francia
ha
obtenido
aproximadamente
el
70%
de
su
energía
en
un
mix
de
energía
nuclear.
No
obstante,
los
planes
actuales
del
país
buscan
rejuvenecer
su
flota
de
reactores,
pero
la
auditoría
no
considera
que
puedan
enfrentar
los
desafíos
financieros
y
logísticos.
Esta
situación
ha
representado
un
problema
para
Francia,
que,
con
una
carrera
prolífica
en
la
nuclear,
corre
el
riesgo
de
perder
su
liderato
frente
a
China
y
Estados
Unidos.
Además
la
energía
nuclear
está
viviendo
un
nuevo
auge
gracias
a
las
empresas
tecnológicas
quienes
han
visto
en
este
tipo
de
energía
una
fuente
continua
para
sus
centros
de
datos.
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