Esta
semana,
en
Genbeta
publicamos
información
mostrando
cómo
China
ha
tenido
que
dejar
de
lado
una
de
sus
señas
de
identidad:
las
jornadas
laborables
interminables
del
996.
Les
trajo
mucha
manufactura
internacional,
esa
explotación
laboral
atrajo
a
muchas
empresas
del
mundo
durante
décadas,
pero
afectó
a
aspectos
básicos
del
día
a
día
para
que
una
economía
nacional
funcione
bien.
Como
vimos
en
el
análisis,
el
país
tiene
un
grave
problema
de
natalidad
(como
muchos
países
del
mundo,
incluido
España,
porque
si
la
gente
necesita
trabajar
muchas
horas
para
vivir,
cuándo
va
a
tener
hijos)
y
necesitan
fomentar
el
consumo
local
con
los
problemas
arancelarios
con
Estados
Unidos
por
las
decisiones
de
Donald
Trump,
pero
la
gente
no
puede
irse
de
compras
o
de
vacaciones
o
hacer
ocio
en
su
ciudad
si
pasa
el
día
en
el
trabajo
y
llega
a
casa
agotada.
Otro
estudio
hace
años
afirmaba
que
la
recesión
que
tanto
se
esperaba
por
reconocidos
economistas
en
2022
nunca
llegó
y
que
probablemente
era
porque
la
gente
tenía
más
ocio
gracias
al
teletrabajo
y
eso,
económicamente
había
resultado
en
beneficios.
Si
la
gente
tiene
tiempo
libre,
también
tiene
horas
para
ir
a
conciertos,
ver
películas,
salir
a
cenar
y
comer
con
amistades
y
familia
o
irse
de
fines
de
semana
largos…
Pues,
mientras
en
España
no
acaba
de
haber
acuerdos
para
reducir
la
jornada
a
37,5
horas,
por
problemas
varios,
hay
países
y
empresas
que
están
probando
jornadas
laborales
de
cuatro
días
y
que
están
mostrando
sus
resultados.
Lo
sorprendente,
que
son
positivos
y
que
acaban
con
otros
problemas
que
la
gente
pueda
tener.
Ya
hemos
visto
que
estamos
a
niveles
récord
de
estrés
y
eso
resulta
contraproducente.
Personas
más
sanas
y
felices
Es
decir,
que
no
es
solo
cómo
a
la
empresa
le
puede
afectar
que
la
gente
trabaje
unas
horas
menos
a
la
semana,
sino
que
es
importante
ver
qué
pasa
con
la
sociedad.
Porque
al
final
las
personas
conformamos
también
la
economía
con
nuestras
rutinas
fuera
del
trabajo.
Y
también
el
uso
que
hacemos
de
los
servicios
públicos.
Por
ejemplo,
la
subida
de
los
precios
del
tabaco
en
concepto
de
impuestos
redujeron
el
número
de
fumadores.
Al
fin
y
al
cabo
eso
puede
llevar
a
enfermedades
que,
además
de
llevarse
vidas
por
delante,
el
tratamiento
deriva
en
un
gasto
de
la
seguridad
social.
Hay
que
recordar
que
en
Alemania
hicieron
un
amplio
estudio
sobre
las
consecuencias
de
reducir
la
jornada
laboral
a
cuatro
días
semanales
y
analizaron
a
fondo
los
resultados
y
la
situación
de
los
trabajadores.
Muy
importante:
la
salud
general
mejora.
Además
de
observar
beneficios
significativos
en
salud
y
bienestar
en
comparación
con
sus
pares
que
trabajaron
cinco
días,
los
participantes
mostraron
mejoras
en
el
sueño,
registrando
un
promedio
de
38
minutos
más
por
semana,
y
25
minutos
adicionales
de
actividad
física.
A
diferencia
de
otros
estudios
similares,
el
ensayo
alemán
incluyó
un
enfoque
holístico
de
la
salud
de
los
empleados.
¿Cómo?
Analizando
277
muestras
de
cabello
de
los
participantes
para
medir
el
cortisol,
una
hormona
relacionada
con
el
estrés.
De
acuerdo
con
un
estudio
de
la
empresa
británica
Henley,
Las
empresas
que
ofrecen
una
semana
laboral
de
cuatro
días
como
parte
de
su
paquete
para
empleados:
tiene
un
amplio
conjunto
de
beneficios,
incluidos,
como
que
mejoran
su
capacidad
para
atraer
y
retener
talento
y,
sobre
todo,
sus
empleados
tienen
menos
bajas
laborales
por
enfermedades
porque
se
encuentran
físicamente
mejor.
En
España
estamos
en
niveles
récord
de
estrés,según
muchos
estudios.
Probablemente
tener
gente
menos
agotada
pueda
ayudar
a
reducir
las
bajas
de
salud
que
también
está
a
nivel
muy
altos.
Imagen
|
Foto
de
Timon
Studler
en
Unsplash





































