Los ladrones tienen mil formas de robar coches (y de robar en los coches). Algunas son técnicas de toda la vida, como la de reventar un cristal para acceder al interior y desvalijar lo que se encuentren, desde una mochila hasta la baliza V-16 conectada.
Otros cacos aprovechan la tecnología, como los que se hincharon a robar Kia y Hyundai en Estados Unidos. Y algunos simplemente utilizan la maña y se aprovechan de los despistes de la gente para hacer de las suyas.
En busca de conductores que ponen poca atención
Eduardo Riego, policía e instructor de artes marciales, alerta, a través de su cuenta de Instagram (@eduardoriegogonzalez) de un método de robo en los coches que aparcan en la calle que cada vez se está viendo más.
Se trata de una técnica muy sencilla, pero efectiva. Cuando aparcas el coche, el ladrón está atento y aprovecha para abrir una puerta del coche, de manera que, cuando cierras con el mando a distancia, el coche no se cierra porque esa puerta está abierta. El objetivo es que el dueño del coche no se dé cuenta y se vaya pensando que ha cerrado el coche.

Piensa que mucha gente cierra el coche con el mando sin mirar, simplemente pulsa el botón y no comprueba si el coche realmente se ha cerrado. De eso se valen los ladrones que utilizan esta técnica porque, un rato después, vuelven y, como el coche no se ha cerrado, lo abren y se llevan todo lo que hay dentro, sin forzar absolutamente nada y con un esfuerzo mínimo.
Además, cuando el dueño vuelve a coger el coche, no ve señales de robo, como un cristal roto o una cerradura forzada, por lo que no suele darse cuenta del robo en ese momento, sobre todo, si el ladrón se ha llevado algo del maletero o de los asientos traseros que no se ve desde el asiento del conductor y tampoco se echa de menos en ese momento.
Para explicar este método de robo, Eduardo Riego utiliza un vídeo que se grabó hace unas semanas, el 10 de enero de 2026. El vídeo se grabó en Cuenca, pero no en la ciudad española de ese nombre, sino en Cuenca (Ecuador), como apuntan algunos comentarios del propio vídeo.
Pero da igual que sea un vídeo grabado a miles de kilómetros de España: es un método de robo que se está poniendo en práctica en todo el mundo, por lo que hay que tener mucho cuidado a la hora de cerrar el coche. Lo suyo es mirar y comprobar que, efectivamente, esté cerrado.
Hoy por hoy, es todavía más importante asegurarse porque cada vez utilizamos menos el mando distancia y cerramos de otras formas: tocando la maneta de la puerta, con el móvil o, simplemente, alejándonos con la llave en los bolsillos.
“Los métodos de robo han cambiado mucho, pero también lo ha hecho la forma en la que los delincuentes seleccionan y actúan sobre los vehículos. Hoy hablamos de robos rápidos, silenciosos y muy planificados”, comenta José Ignacio Rubio, director general de LoJack Iberia, una empresa especializada en servicios de recuperación de vehículos robados.
Esta compañía asegura que los robos sin forzamiento visible están a la orden del día: “Una de las características comunes de muchas de estas técnicas es la ausencia de daños visibles en el vehículo. Puertas intactas, cerraduras sin marcas y cristales sin romper hacen que no se sospeche inmediatamente que el coche ha sido robado, retrasando la denuncia y reduciendo las posibilidades de recuperación”.
LoJack también alerta de que “los ladrones observan rutinas, horarios, lugares de estacionamiento habituales y periodos prolongados sin supervisión, lo que les permite actuar con mayor seguridad y rapidez. Este patrón se repite tanto en entornos urbanos como en zonas residenciales y turísticas, y afecta tanto a vehículos particulares como a vehículos de flotas”.
Imágenes | LoJack










































