
Colonia
Caroya.
La
Municipalidad
de
esta
ciudad,
Bodega
La
Caroyense
y
el
INTA
Jesús
María
entregaron
fertilizantes
a
los
viticultores
locales
con
el
fin
de
revitalizar
las
vides,
seriamente
afectadas
por
los
efectos
de
la
deriva
de
agroquímicos
hormonales.
En
el
acto
realizado
este
miércoles
en
la
Bodega
La
Caroyense,
los
productores
coincidieron
en
que
los
daños
nunca
fueron
tan
grandes
como
este
año,
no
sólo
en
los
viñedos,
sino
también
en
los
tomates,
las
hortalizas
y
los
grandes
árboles.
Por
el
momento,
la
única
manera
de
mitigar
el
deterioro
parece
ser
este
proceso
puesto
en
marcha
por
las
áreas
de
Producción
y
de
Ambiente
del
gobierno
local.
Los
efectos
constatados
son
consecuencia
de
fumigaciones
realizadas
fuera
del
ejido
municipal
caroyense.
César
Seculini
explicó
que
entregaron
“productos
que
son
foliares,
que
tienen
que
ver
con
la
fertilización
en
esta
etapa
del
año”.
Además,
confirmó
que
“el
municipio
ya
compró
la
cantidad
suficiente
para
comenzar
con
las
primeras
aplicaciones
del
año
próximo”.
Los
productores
fueron
contundentes:
“Pese
a
todas
las
políticas
a
nivel
municipal,
lo
que
hacemos
nosotros
como
grupo
viñatero,
que
venimos
pregonando
para
que
haya
un
control,
este
año
fue
impresionante
(la
deriva
de
las
aplicaciones)”.
Explicaron
que
“está
todo
con
un
brotecito
de
10
o
15
cm;
esperamos
poder
cosechar
lo
mismo”.
Otros
se
mostraron
algo
resignados
y
abiertos
a
nuevas
estrategias:
“Es
una
realidad
de
la
que
los
productores
no
podemos
escaparnos.
El
sector
Norte
está
más
afectado
y
el
Sur
un
poquito
menos.
Yo
no
digo
que
tenemos
que
convivir,
sino
que
tenemos
que
tratar
de
paliar
un
poco
los
daños
con
estos
productos,
por
ejemplo
con
fertilizantes,
con
desintoxicantes”.
También
desde
el
INTA
se
mostraron
partidarios
de
este
camino:
“La
Provincia
ha
ordenado
legislativamente
el
tema,
pero
no
alcanza.
La
única
forma
sería
prohibir
la
venta,
comercialización
y
transporte
de
herbicida
hormonal,
algo
que
no
sucede
ni
va
a
suceder,
es
muy
difícil.
Así
que
nosotros,
del
otro
lado,
acompañando
al
productor,
lo
que
podemos
hacer
es
mitigar”.
La
preocupación
de
los
viticultores
va
más
allá
de
las
vides,
la
lechuga,
los
tomates:
“Está
la
salud.
Acá
tengo
una
oncóloga
amiga
que
hizo
su
tesis
con
la
cantidad
de
casos
de
cáncer
en
el
Norte
cordobés.
¡No
es
joda!
¿Y
la
cantidad
de
enfermos
de
tiroides
que
hay
en
la
zona
nuestra?
Los
bebés
que
están
naciendo,
¿qué
están
aspirando?”.
11-12-2024





































