Si
usas
ChatGPT
con
frecuencia,
lo
más
probable
es
que
estés
interactuando
con
GPT-4o,
el
modelo
que
viene
activado
por
defecto.
Sin
embargo,
no
es
el
único.
Al
desplegar
el
selector
de
modelos,
aparecen
varias
alternativas:
desde
versiones
específicas
de
GPT-4o
pensadas
para
programación
hasta
GPT-4.5,
opciones
centradas
en
razonamiento
y
otros
modelos
en
fase
de
pruebas
que
no
están
disponibles
directamente
en
el
chatbot.
El
problema
es
que
esta
creciente
variedad
está
generando
cierta
confusión:
la
nomenclatura
se
ha
vuelto
poco
intuitiva
y
muchos
usuarios
no
tienen
claro
qué
modelo
es
el
más
adecuado
para
cada
tarea.
Sam
Altman,
CEO
de
la
startup
de
inteligencia
artificial
(IA),
reconoció
el
problema
a
mediados
de
febrero
y
anunció
una
hoja
de
ruta
enfocada
en
simplificar
su
oferta
de
productos.
Ahora
sabemos
que
ese
plan
se
ha
topado
con
obstáculos.
La
promesa
original.
Aunque
OpenAI
presentó
la
familia
o3
en
diciembre
del
año
pasado,
solo
la
variante
o3
mini,
centrada
en
ofrecer
mejor
rendimiento,
acabó
llegando
al
público.
En
su
nueva
hoja
de
ruta,
la
compañía
aseguró
que
la
versión
completa
de
o3,
capaz
de
obtener
puntuaciones
similares
a
las
de
programadores
humanos
en
determinadas
pruebas,
no
se
lanzaría
como
modelo
independiente.
Según
el
plan
actualizado
hace
mes
y
medio,
GPT-5
integraría
parte
de
la
tecnología
desarrollada
por
la
compañía,
incluidas
las
capacidades
de
razonamiento
de
o3.
En
teoría,
eso
ayudaría
a
ordenar
el
ecosistema
de
modelos.
Como
parte
de
esa
estrategia,
GPT-4.5
marcaría
un
punto
de
inflexión:
el
último
modelo
sin
“cadena
de
pensamiento”.
Es
decir,
a
partir
de
ahí,
todos
los
nuevos
modelos
de
OpenAI
contarían
con
razonamiento
integrado.
Ahí
vienen
los
cambios.
Parte
de
lo
que
acabamos
de
ver
en
las
líneas
anteriores
ya
no
se
cumplirá.
Y
no
es
una
filtración
ni
un
rumor:
ha
sido
el
propio
Sam
Altman
quien
lo
ha
confirmado
en
un
mensaje
publicado
en
X.
“Cambio
de
planes:
después
de
todo,
probablemente
lanzaremos
o3
y
o4-mini
en
un
par
de
semanas,
y
luego
haremos
GPT-5
en
unos
meses”,
ha
escrito.
En
resumen:
o3,
que
estaba
descartado
como
modelo
independiente,
sí
verá
la
luz.
El
ejecutivo
también
ha
dejado
caer
algunos
detalles
interesantes.
Por
un
lado,
como
se
desprende
del
mensaje
anterior,
tanto
o3
como
o4-mini
estarán
disponibles
pronto.
Además,
confirmó
que
GPT-5
no
tardará
demasiado
en
llegar,
presumiblemente
este
mismo
año.
Eso
sí,
no
hay
fechas
concretas,
y
queda
por
ver
si
en
ese
margen
de
tiempo
asistiremos
a
otro
giro
inesperado,
como
el
que
estamos
presenciando
ahora.
¿Qué
hay
detrás
del
cambio
de
planes?
La
gran
pregunta
es
qué
ha
ocurrido
en
OpenAI
para
que
se
produzca
este
nuevo
giro
inesperado.
No
es
un
cambio
radical,
pero
llega
en
un
momento
delicado:
la
compañía
estadounidense
está
construyendo
una
reputación
sólida
en
torno
a
sus
anuncios
y
su
capacidad
real
de
cumplirlos.
Un
movimiento
así
puede
debilitar
esa
confianza,
tan
valorada
tanto
por
los
usuarios
como
por
los
inversores.
En
relación
al
cambio,
Altman
explicó
que
“hay
muchas
razones
para
esto,
pero
la
más
emocionante
es
que
vamos
a
poder
hacer
que
GPT-5
sea
mucho
mejor
de
lo
que
pensábamos
originalmente”.
Lejos
de
quedarse
en
una
declaración
optimista,
también
admitió
que
integrar
todo
sin
problemas
fue
“más
difícil
de
lo
que
pensábamos”
y
que
querían
asegurarse
de
tenerlo
todo
bien
atado,
especialmente
porque
esperan
“una
demanda
sin
precedentes”.
Más
desafíos
en
OpenAI.
No
es
ningún
secreto
que
OpenAI
está
sometida
a
una
presión
creciente.
La
startup,
que
creció
inicialmente
con
el
respaldo
de
Microsoft,
compite
por
mantener
su
posición
de
liderazgo
en
el
desarrollo
de
la
IA
y
por
asegurar
la
financiación
necesaria
para
sostener
su
ambicioso
ritmo.
A
todo
eso
se
suma
un
reto
no
menor:
garantizar
el
acceso
a
la
capacidad
de
cómputo
que
requieren
sus
proyectos.
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