
Colonia Caroya. El personal cesanteado por los dueños del cerrado Súper Uno volvió a las asambleas públicas motorizadas por vecinos y organizaciones sociales para visibilizar el conflicto. Pasada la feria judicial, retomaron los encuentros públicos y lo hicieron en medio de un inusual operativo policial.
El cierre del supermercado dejó a 63 personas sin trabajo y sus propietarios les adeudan los sueldos desde el mes de octubre y las indemnizaciones. La mayoría del personal tiene más de 10 años de antigüedad.
Algunos abogados sostienen que quienes están en esa situación debieran recibir, aproximadamente, 325 mil pesos. Sin embargo, hasta ahora sólo cobraron dos ayudas sociales de 5 mil pesos cada una, gestionadas por la Municipalidad de la ciudad y pagadas por el gobierno de la Provincia.
El gobierno local también aportó leche y pañales para las familias con bebés y niños pequeños y ahora relevó las necesidades de útiles escolares para que empiecen las clases.
De los 63 despedidos, cerca de 40 tienen nuevos trabajos, aunque la mayoría consiguió empleo por media jornada o precarizados. Al menos, de esta manera pueden hacer frente a parte de las obligaciones que tienen, con el agravante que se quedaron a la calle de un día para el otro.
En el Centro de Empleados de Comercio, el gremio que los representa, les dijeron que los llamarían cuando tengan novedades de las negociaciones. Por ahora, no hay avances y el personal está disconforme con el desempeño del sindicato y porque hicieron audiencias sin representantes de los trabajadores.
Tampoco el Ministerio de Trabajo ha logrado una respuesta de los dueños que permita avisorar una solución digna para los cesanteados. Hasta ahora, la única propuesta patronal fue reconocerles el 50 por ciento de la deuda.
Las tratativas con una conocida cadena de supermercados dispuesta a reabrir Súper Uno también están estancadas. Al parecer, tomarían a 40 de los empleados y 41 cesanteados quieren recuperar su trabajo. Como se ve, éste no un escollo para llegar un acuerdo. Por el contrario, las dificultades se plantean en el destino de los primeros fondos que vayan recaudando en las Cajas, ya que los hermanos D’Olivo priorizarían una deuda con YPF antes que la que tienen con el personal. Fuentes bien informadas sostienen que la mercadería que hay en las dos sucursales del supermercado está valuada en, aproximadamente, 25 millones de pesos.
El viernes, los ex empleados de Súper Uno fueron al acto de Apertura del Período Ordinario de Sesiones del Concejo Deliberante caroyense y están dispuestos a continuar con su lucha haciéndose presentes en todos los lugares donde haya actividades que les permitan dar a conocer su situación.
18-02-2019



































