La audiencia de este mediodía solo provocó más indignación en los 63 trabajadores de Súper Uno despedidos el lunes.
Aunque después de la resolución del Ministerio de Trabajo, todos están en relación de dependencia.
Es que se anuló el procedimiento de despido y se le ordenó a los empleados a que vuelvan a sus puestos laborales.
En la sucursal de Colonia Caroya, les impidieron el ingreso -los recibió Analía D´olivo aunque sin poder de decisión sobre la empresa- y hasta llegó un patrullero preguntando si esa «juntada» era una manifestación.
Luego fueron a las puertas del supermercado y decidieron empezar una medida de fuerza con presencia en los portones de ingreso para evitar el vaciamiento de las góndolas.
Lo mismo ocurre en la sucursal de B° La Florida, donde se irán turnando para hacer guardia.
La próxima audiencia será el martes a las 17.




































