La
decoración
de
la
cocina
puede
ser
un
reto,
especialmente
cuando
se
trata
de
incorporar
plantas.
La
humedad,
las
temperaturas
variables
y
la
falta
de
luz
directa
suelen
dificultar
el
mantenimiento
de
muchas
especies
vegetales.
Sin
embargo,
hay
una
opción
que
combina
estilo
y
facilidad
de
cuidado:
el
cactus
erizo
dorado
o
Echinocactus
grusonii.
Este
cactus,
originario
de
México,
destaca
por
su
peculiar
forma
redondeada
y
sus
espinas
doradas
que
aportan
un
toque
único
a
cualquier
espacio.
Además
de
ser
visualmente
atractivo,
es
increíblemente
resistente,
lo
que
lo
convierte
en
la
planta
ideal
para
quienes
no
tienen
experiencia
con
el
cuidado
de
plantas
o
disponen
de
poco
tiempo.
El
cactus
erizo
es
una
planta
de
bajo
mantenimiento
que
requiere
muy
poca
agua.
De
hecho,
regarlo
en
exceso
puede
ser
perjudicial,
ya
que
es
muy
sensible
al
exceso
de
humedad.
Bastará
con
proporcionarle
agua
una
vez
al
mes
en
invierno
y
cada
dos
semanas
en
verano.
Su
adaptabilidad
a
distintas
condiciones
lumínicas
es
otro
de
sus
puntos
fuertes,
ya
que
puede
prosperar
tanto
en
lugares
con
luz
directa
como
en
espacios
ligeramente
sombreados,
algo
ideal
para
las
cocinas,
que
no
suelen
ser
espacios
especialmente
iluminados
de
forma
natural.
Una
bonita
forma
geométrica
Además
de
su
resistencia,
este
cactus
tiene
un
impacto
estético
que
no
pasa
desapercibido.
Su
forma
geométrica
y
su
coloración
cálida
lo
convierten
en
un
elemento
decorativo
que
puede
integrarse
fácilmente
en
estilos
modernos,
rústicos
o
minimalistas.
Colocarlo
en
una
maceta
de
cerámica
o
terracota
acentuará
aún
más
su
presencia.
Otro
beneficio
del
cactus
erizo
es
que
no
solo
mejora
el
aspecto
de
la
cocina,
sino
que
también
contribuye
al
bienestar
emocional.
Está
comprobado
que
las
plantas
tienen
un
efecto
positivo
en
el
estado
de
ánimo,
y
este
cactus,
con
su
facilidad
de
cuidado,
elimina
el
estrés
asociado
a
mantener
plantas
vivas
en
casa.
Cambios
ambientales
tolerados
Para
quienes
buscan
una
opción
decorativa
original
y
práctica,
el
cactus
erizo
es
una
solución
perfecta.
Es
una
planta
duradera
que
puede
resistir
cambios
en
las
condiciones
ambientales
de
la
cocina,
como
el
calor
generado
por
los
electrodomésticos
o
la
ventilación
limitada.
El
Echinocactus
grusonii
no
solo
embellece
los
hogares,
sino
que
también
demuestra
que
cuidar
una
planta
puede
ser
sencillo
y
gratificante.
Si
se
busca
dar
un
toque
verde
y
vibrante
a
la
cocina
sin
complicarse,
este
cactus
es
una
apuesta
segura.
Foto
|
SevenStorm
JUHASZIMRUS
En
DAP
|
La
cocina
de
Isa
Pantoja
llena
de
molduras
y
toques
modernos
en
El
Puerto
de
Santa
María
En
DAP
|
Así
de
bonitos
son
los
platos
de
postre
navideños
de
Primark
que
ya
te
puedes
llevar
a
casa








































