España
ha
vivido
hoy
la
mayor
interrupción
eléctrica
de
su
historia
reciente:
a
consecuencia
del
apagón
que
aún
afecta
a
varias
regiones
del
país,
el
tráfico
de
Internet
ha
registrado
una
caída
súbita
y
drástica,
como
reflejan
los
datos.
Y
aunque
ya
se
empiezan
a
ver
signos
de
recuperación
parcial,
la
situación
dista
todavía
de
normalizarse.
solicitar
el
CERTIFICADO
DIGITAL
de
PERSONA
FÍSICA
de
la
FNMT
El
contexto
habitual:
un
país
con
altos
niveles
de
tráfico
En
condiciones
normales,
España
mantiene
niveles
notables
de
tráfico
de
Internet:
según
datos
de
DE-CIX
Madrid,
uno
de
los
principales
puntos
de
intercambio
de
España,
el
tráfico
medio
en
España
suele
situarse
en
torno
a
los
700
gigabits
por
segundo,
con
picos
que
superan
en
ocasiones
los
1,4
terabits
por
segundo,
niveles
propios
de
un
país
con
intensa
actividad
digital
como
el
nuestro.

Datos
de
De-CIX
Madrid
de
los
dos
últimos
días
-
¿Qué
es
un
punto
de
intercambio
de
tráfico?
También
conocidos
como ‘IXP’,
son
infraestructuras
físicas
donde
distintos
proveedores
(también
conocidos
como ‘ISP’),
empresas
y
otras
redes
se
conectan
directamente
entre
sí
para
intercambiar
tráfico
de
datos.
Y
son,
en
estas
circunstancias,
una
fuente
fiable
para
medir
el
estado
de
la
conectividad
del
país
en
su
conjunto.

Datos
del
último
mes.
Un
colapso
visible
El
gráfico
de
tráfico
de
ESpanix
—otro
de
los
principales
puntos
neutros
de
interconexión
de
España—,
actualizado
cada
cinco
minutos,
muestra
claras
caídas
a
partir
de
mediodía:
el
volumen
de
datos,
que
rondaba
los
1,4
terabits
por
segundo
durante
la
mañana
de
hoy,
se
ha
desplomado
en
poco
tiempo
a
mínimos
inferiores
a
los
0,2
terabits
por
segundo.
Este
descenso
no
tiene
precedentes
recientes.
De
hecho,
otras
crisis
anteriores,
como
la
sanitraria
desencadenada
por
la
pandemia
de
2020,
tuvieron
de
hecho
el
efecto
contrario:
el
confinamiento
desencadenó
un
crecimiento
de
tráfico
de
hasta
un
40%.

Datos
de
las
últimas
horas
de
Espanix,
otro
de
los
IXP
localizados
en
la
capital.
¿Qué
ha
pasado
hoy?
El
gran
apagón
ha
afectado
tanto
a
la
infraestructura
eléctrica
como
a
los
sistemas
de
telecomunicaciones:
la
falta
de
suministro
eléctrico
ha
provocado
cortes
de
red,
caídas
de
servidores
y
desconexiones
masivas
de
usuarios
particulares
y
empresas.
Por
supuesto,
aquellos
dispositivos
que
carecieran
de
baterías
también
ha
dejado
de
estar
conectados
en
el
mismo
momento
en
que
ha
dejado
de
proporcionarse
la
energía
eléctrica.
La
gráfica
diaria
de
tráfico
que
puedes
ver
más
arriba
lo
muestra
claramente:
una
evolución
normal
de
crecimiento
desde
la
madrugada
hasta
las
horas
centrales
del
día,
seguida
de
una
brusca
caída
cuando
el
apagón
se
extendió,
y
posteriormente
un
tímido
intento
de
recuperación,
muy
por
debajo
aún
de
los
valores
habituales.
Impacto
sobre
servicios
esenciales
Además
del
descenso
en
el
tráfico
global,
múltiples
servicios
se
han
visto
afectados:
-
Cortes
intermitente
de
telefonía
móvil
en
amplias
zonas
del
país,
aunque
no
generalizados. -
Problemas
de
acceso
a
servicios
de
banca
online,
plataformas
de
streaming
y
sistemas
de
teletrabajo. -
Interrupciones
en
servicios
de
emergencia
que
dependen
de
Internet
para
sus
comunicaciones
internas. -
Incluso
las
radios,
el
medio
de
comunicación
para
cuando
todo
lo
demás
falla,
han
terminado
teniendo
que
interrumpir
sus
emisiones
por
falta
de
energía
de
respaldo,
cuando
llevábamos
1-2
horas
de
apagón.
Aunque
la
red
principal
ha
resistido
a
nivel
de
infraestructura
—gracias
en
parte
a
los
sistemas
de
respaldo—,
el
efecto
cascada
de
la
falta
de
electricidad
ha
sido
inevitable.
Una
recuperación
incierta
A
medida
que
las
zonas
afectadas
recuperan
el
suministro
eléctrico,
el
tráfico
de
Internet
empieza
a
estabilizarse,
pero
lejos
todavía
de
los
niveles
normales.
Según
los
expertos,
el
restablecimiento
total
de
la
conectividad
podría
tardar
varias
horas,
y
todavía
podría
ser
inestable
durante
uno
o
varios
días.
Además,
será
crucial
monitorizar
posibles
picos
de
tráfico
posteriores,
provocados
por
la
acumulación
de
tareas
pendientes
(descargas,
sincronización
de
datos,
retransmisiones)
una
vez
los
servicios
se
normalicen.
¿Y
ahora?
El
apagón
de
hoy
pone
sobre
la
mesa
la
importancia
de
reforzar
las
infraestructuras
críticas
del
país:
de
cara
al
futuro,
muchos
usuarios
opinan
que
sería
necesario
mejorar
los
sistemas
de
respaldo
energético
de
los
centros
de
datos
y
operadores
de
red,
para
que
al
menos
los
dispositivos
móviles
nos
permitan
seguir
conectados
a
lo
que
ocurre.
Imagen
|
Antonio
Sabán
mediante
IA





































