
Jesús
María.
Las
Rurales
del
Arco
Noroeste
cordobés
lanzaron
un
duro
comunicado
en
relación
a
la
vuelta
de
las
retenciones
anunciada
por
el
Gobierno
Nacional.
“Decimos
lo
que
muchos
sienten:
el
campo
está
en
la
antesala
de
una
nueva
desilusión.
Alertamos
sobre
el
impacto
de
esta
decisión
en
miles
de
productores
agropecuarios
de
nuestra
región”,
advierten
los
dirigentes
de
los
productores
de
media
provincia.
Y
sostienen
que
“la
vuelta
de
las
retenciones
a
su
incidencia
anterior
nos
enfrenta
otra
vez
con
decisiones
que
desalientan
la
producción
y
apagan
la
esperanza
de
un
rumbo
distinto”.
A
continuación
el
texto
completo
del
comunicado:
El
campo
en
la
antesala
de
una
nueva
desilusión
Desde
las
entidades
agrupadas
en
las
Rurales
del
Arco
Noroeste
de
la
provincia
de
Córdoba
manifestamos
nuestra
profunda
preocupación
ante
la
inminente
vuelta
de
las
retenciones
o
derechos
de
exportación
(DEX)
a
los
granos,
luego
de
una
baja
temporal
que
había
sido
interpretada
por
muchos
productores
como
una
señal
de
cambio.
Lejos
de
consolidar
un
nuevo
rumbo
para
el
agro
argentino,
esta
medida
representa
una
regresión
que
no
solo
afecta
la
rentabilidad,
sino
que
golpea
de
lleno
la
confianza
que
el
sector
puso
-una
vez
más-
en
la
posibilidad
de
construir
un
país
distinto,
con
reglas
claras,
previsibilidad
y
un
verdadero
federalismo
productivo.
Agrupados
en
estas
instituciones
del
centro-norte
cordobés;
muy
distantes
de
los
puertos,
los
productores
primarios
agrícolas
de
esta
región
somos
en
su
mayoría
pymes
y
pequeños.
Estamos
distribuidos
en
una
superficie
de
5.000.000
de
hectáreas,
en
unos
14
departamentos
que
se
despliegan
entre
las
más
variadas
topografías.
Para
el
30
de
junio
no
habremos
concluido
la
cosecha
de
maíz;
con
lo
cual,
quedaremos
fuera
de
toda
posibilidad
de
encuadrarnos
en
la
rebaja
transitoria.
Por
ello,
queremos
tener
igualdad
de
derechos
en
este
punto
temporal.
La
vuelta
de
las
retenciones
a
su
incidencia
anterior,
nos
recuerda
dolorosamente
que
las
promesas
de
cambio
muchas
veces
se
desvanecen,
cuando
el
ajuste
recae
nuevamente
sobre
quienes
producen.
Esta
historia
ya
la
vivimos
cuando
discursos
de
alivio
fiscal
terminaron
contradichos
por
hechos
similares
al
que
está
por
suceder.
Pero
los
DEX
no
son
el
único
ingrediente
de
esta
receta.
A
ellos
se
suman
los
impuestos
provinciales,
las
tasas
municipales
y
otros
tributos
que,
en
conjunto,
conforman
un
combo
asfixiante.
El
resultado:
menos
incentivos
para
invertir,
menos
previsibilidad
para
planificar
y
más
razones
para
que
las
nuevas
generaciones
se
alejen
del
campo.
Lo
dijimos
infinidades
de
veces.
Reclamamos,
una
vez
más,
que
se
escuche
al
interior
productivo.
Que
se
construyan
políticas
públicas
a
largo
plazo,
con
verdadero
consenso
federal.
Porque
sin
campo
no
hay
país
y
sin
confianza
no
hay
futuro.
12-06-2025






































