Se
espera
que
la
versión
6.17
del
kernel
Linux
se
lance
en
menos
de
un
mes,
lo
cual
significa
que
ya
se
ha
cerrado
el
margen
temporal
que
los
desarrolladores
tienen
para
solicitar
la
incorporación
de
su
código
(o,
en
jerga
técnica,
hacer
un ‘pull
request’)
a
la
nueva
versión
del
kernel.
Pero
uno
de
ellos,
que
decidió
enviar
su
aportación
al
filo
del
fin
de
plazo,
acaba
de
obtener
cierta
fama
en
el
mundillo
de
Linux
tras
sufrir
un ‘rapapolvo’
en
abierto
de
parte
del
mismísimo
padre
de
Linux.
Palmer
Dabbelt,
ingeniero
del
equipo
de
Android
de
Google,
había
contribuido
con
un
código
específico
para
la
arquitectura
RISC-V
que
no
sólo
fue
remitido
en
el
último
momento,
sino
que
también
incluía
modificaciones
en
cabeceras
genéricas
del
kernel
que
Linus
Torvalds
consideró
contraproducentes.
El
resultado
fue
una
respuesta
tajante
—en
su
característico
estilo,
vamos—
en
el
que
se
negaba
a
integrar
el
código
en
esa
versión.
Recordemos
que
justo
un
mes
antes,
Torvalds
había
protagonizado
otra
polémica
al
optar
por
suprimir
de
un
plumazo
10
años
de
trabajo
del
kernel
relativos
a
un
componente
(el
sistema
de
archivos
Bcachefs).
En
ese
caso,
la
gota
que
colmó
el
vaso
(porque
el
tema
venía
de
antes)
fue
otro
incumplimiento
de
calendario:
lanzar
un ‘pull
request’
con
nuevas
funcionalidades
en
una
fase
de
desarrollo
en
la
que
sólo
se
debían
aportar
soluciones
a
problemas
de
funcionamiento.
Qué
ocurrió
El
código
en
cuestión
se
envió
el
pasado
viernes,
prácticamente
al
cierre
de
la
ventana
de
integración,
que
culminó
ayer,
domingo,
con
el
lanzamiento
de
la
primera
release
candidate
de
Linux
6.17.
Torvalds
lo
rechazó
enarbolando
dos
razones:
-
Como
ya
decíamos,
porque
la
solicitud
llegaba
tarde…
«Y
enviar
una
gran ‘pull
request’
el
día
anterior
al
cierre
de
la
ventana
con
la
esperanza
de
que
esté
demasiado
ocupado
para
preocuparme
no
es
una
estrategia
con
futuro».
El
problema
se
agrava
porque
además,
días
antes
de
la
polémica,
Torvalds
ya
había
avisado
a
varios
mantenedores
que,
debido
a
un
viaje
inminente,
agradecería
recibir
las
peticiones
incluso
antes
de
lo
habitual.
-
Y
porque
el
parche
incorporaba «cambios
basura»
en
cabeceras
que
no
eran
exclusivas
de
RISC-V
«Esto
añade
varias
basuras
que
no
son
RISC-V
específicas
para
los
archivos
de
cabecera
genéricos.
Y
por «basura»
lo
digo
en
serio.
Esto
es
algo
que
nadie
debería
enviar
nunca,
sin
importar
lo
tarde
que
llegues
a
la
ventana
de
fusión.
[…]
Es
basura
inútil
que
hace
incomprensible
[el
código]
a
cualquier
usuario.
[…]
Uno
desearía
que
no
hubiese
basura
dentro
de
las
partes
de
RISC-V,
pero
eso
es
elección
tuya.
Sin
embargo,
no
voy
a
dejar
que
las
cabeceras
genéricas
se
contaminen
por
locuras».
Y
es
que,
en
Linux,
los
cambios
relativos
a
una
arquitectura
deben
limitarse,
salvo
casos
muy
justificados,
al
árbol
de
código
de
esa
arquitectura.
De
modo
que «contaminar»
cabeceras
comunes
hubiera
afectado
a
todo
el
ecosistema.
Más
allá
de
eso,
citando
detalles
concretos
del
código,
Torvalds
llegó
a
afirmar
que
«hace
del
mundo
un
lugar
peor
en
el
que
vivir»
porque
dificultaba
entender
el
orden
de
los
argumentos.
Así
que… ‘pull
request’
descartado,
y
recadito
para
la
próxima:
«Estás
avisado.
No
más ‘pull
requests’
tardías,
y
no
más
basura
fuera
del
árbol
RISC-V.
[…]
Así
que
puedes
intentarlo
de
nuevo
en
6.18.
En
la
ventana
de
la
fusión.
Y
sin
la
basura».
Dabbelt,
por
su
parte,
optó
por
responder
de
forma
conciliadora: «Dejaré
de
llegar
tarde,
y
espero
que
eso
ayude
con
los
problemas
de
calidad».
También
dio
a
entender
que
estaba
dispuesto
a
ajustar
el
alcance
del
código
para
evitar
tocar
cabeceras
genéricas
innecesariamente.
Imagen
|
Marcos
Merino
mediante
IA
En
Genbeta
|
Qué
fue
de
MINIX,
el
sistema
operativo
que
inspiró
la
creación
de
Linux
y
terminó
siendo
más
usado
que
Windows





































