Las
tierras
raras
son
un
elemento
de
gran
valor
tanto
económico
como
geopolítico
y
China
se
alza
como
la
mayor
potencia.
A
sus
vecinos
japoneses
no
les
hacía
ninguna
gracia
tener
que
depender
de
ellos
y,
tras
una
exhaustiva
búsqueda,
hace
un
año
daban
con
el
tesoro:
un
enorme
yacimiento
de
tierras
raras
en
el
fondo
del
océano.
Japón
ya
ha
puesto
fecha
para
comenzar
a
extraerlas.
Enero
de
2026.
Es
la
fecha
en
la
que
Japón
comenzará
con
la
primera
extracción
de
prueba,
según
Nikkei
Asia.
Esperaban
empezar
este
mismo
año,
pero
la
entrega
del
conducto
necesario
para
alcanzar
el
yacimiento
no
llegó
hasta
el
pasado
mes
de
mayo
y
retrasó
el
proyecto
un
año.
El
conducto,
fabricado
en
Reino
Unido,
ha
costado
a
Japón
12.000
millones
de
yenes
(unos
71
millones
de
euros)
y
les
permitirá
alcanzar
una
profundidad
de
5.500
metros.
El
Chikyu.
La
Agencia
Japonesa
de
Ciencia
y
Tecnología
Marina-Terrestre
o
JAMSTEC,
por
sus
siglas
en
inglés,
usará
el
Chikyu,
el
nombre
que
recibe
el
barco
perforador
japonés
con
el
que
extraerán
estos
valiosos
minerales.
En
2022
ya
hicieron
una
prueba
a
2.500
metros
de
profundidad
frente
a
la
costa
de
la
prefectura
de
Ibaraki,
pero
el
reto
al
que
se
enfrentan
ahora
es
perforar
a
más
del
doble
de
profundidad:
5.500
metros.
Si
lo
consiguen,
sería
la
primera
vez
que
se
extraen
tierras
raras
a
tanta
profundidad.
En
la
primera
fase,
el
Chikyu
extraerá
35
toneladas
de
lodo.
Se
estima
que
una
tonelada
de
lodo
contiene
unos
2
kilos
de
tierras
raras,
por
lo
que,
en
el
mejor
de
los
casos,
podríamos
estar
hablando
de
70
kilos
de
tierras
raras.
Un
descubrimiento
clave.
Como
decíamos,
Japón
encontró
el
yacimiento
hace
casi
un
año
frente
a
la
isla
de
Minami-Torishima,
situada
a
unos
1.900
kilómetros
al
sureste
de
Tokio.
El
yacimiento
se
encuentra
en
la
Zona
Económica
Exclusiva
de
Japón,
por
lo
que
les
corresponde
a
ellos
su
extracción.
Entre
los
minerales
que
contiene,
uno
de
los
más
abundantes
sería
el
gadolinio,
empleado
en
la
industria
nuclear,
y
el
disprosio,
usado
principalmente
en
imanes
para
vehículos
eléctricos.
También
sería
rico
en
nódulos
de
manganeso,
cobalto
y
níquel,
componentes
clave
en
la
creación
de
baterías.
La
cantidad
no
está
clara
y
es
decisiva.
En
un
principio
se
habló
de
un
yacimiento
de
16
millones
de
toneladas,
lo
que
colocaría
a
Japón
en
el
tercer
puesto
por
detrás
de
China
(44
millones)
y
Brazil
(21
millones).
Sin
embargo,
un
análisis
de
la
Universidad
de
Tokio
apuntaba
a
que
el
botín
sería
mucho
más
jugoso:
230
millones
de
toneladas.
De
confirmarse,
Japón
superaría
a
China
y
se
colocaría
como
la
mayor
reserva
de
tierras
raras
del
mundo.
Independencia.
Los
esfuerzos
de
Japón
por
encontrar
tierras
raras
se
remontan
a
2022
y
tenían
un
objetivo
claro:
ser
independientes.
Actualmente,
Japón
depende
de
importaciones
para
cubrir
sus
necesidades
de
metales
raros,
con
un
60%
de
ellas
provenientes
de
China.
El
gobierno
nipón
invirtió
6.000
millones
de
yenes
(unos
42
millones
de
euros)
en
las
primeras
extracciones
y
lo
han
hecho
una
prioridad
desde
entonces.
Fricciones.
Como
decíamos,
China
cuenta
actualmente
con
la
mayor
reserva
de
tierras
raras
y
eso
le
da
un
poder
enorme.
Hace
apenas
unas
semanas
sucedió
algo
insólito:
una
flota
de
combate,
encabezada
por
dos
portaviones
chinos,
se
adentró
en
la
ZEE
japonesa
cerca
de
la
isla
de
Minamitori.
Japón
no
confirmó
si
presentó
una
protesta
formal
y
se
limitó
a
declarar
que
había
enviado
“el
mensaje
apropiado”.
No
es
la
primera
vez
que
China
se
adentra
en
la
zona
japonesa,
ni
tampoco
son
novedad
las
fricciones
entre
ambos
países,
pero
sin
duda
es
una
maniobra
un
tanto
controvertida
dada
la
importancia
económica
de
la
zona.
Imagen|
TNFSA







































