Si tu hijo adolescente hiberna como un oso de las cavernas, enhorabuena: está ayudando a su salud e inteligencia

0
149

Aunque
la
adolescencia
es
una
etapa
en
la
que
las
actividades
sociales
se
 multiplican
y
dormir
parece
lo
menos
importante
por
hacer;

si
tu
hijo
adolescente
hiberna
como
un
oso
de
las
cavernas,
enhorabuena:
está
ayudando
a
su
salud
e
inteligencia
.

Dormir
más
y
mejor
mejora
la
función
cerebral

Dormir
lo
suficiente
cada
noche
y
lograr
un

sueño

reparador
que
ofrezca
un
 verdadero
descanso
a
nuestro
corazón
y
a
nuestro
cerebro
resulta

fundamental
en
todas
las
etapas
de
la
vida
.
Sin
embargo,
en
la

adolescencia

suele
ser
grandemente
descuidado.

Un
estudio
reciente
publicado

en
la
revista
Cell
Reports

ha
evaluado
el
sueño
de
3200
adolescentes
de
entre
11
y
12
años
que
formaron
parte
del
Estudio
del
Desarrollo
Cognitivo
del
Cerebro
Adolescente
(Estudio
ABCD),
el
mayor
estudio
de
largo
plazo
sobre
el
desarrollo
cerebral
y
la
salud
infantil
en
Estados
Unidos.

En
concreto,

se
compararon
los
patrones
de
sueño
registrados
por
FitBits
con
escáneres
cerebrales
y
resultados
de
pruebas
cognitivas
,
y
se
verificaron
los
resultados
con
dos
grupos
adicionales
entre
13
y
14
años
con
un
total
de
alrededor
de
1190
participantes.

El
equipo
descubrió
que
los
adolescentes
podían
dividirse
en
tres
grupos:


  • Primer
    grupo
    :
    dormía
    menos
    y
    solía
    acostarse
    tarde
    y
    despertarse
    muy
    temprano
    durmiendo
    alrededor
    de
    7
    horas
    y
    10
    minutos.

  • Segundo
    grupo
    :
    dormía
    un
    promedio
    de
    7
    horas
    y
    21
    minutos
    y
    presentaban
    niveles
    promedio
    en
    todas
    las
    características
    del
    sueño.

  • Tercer
    grupo
    :
    dormían
    en
    promedio
    7
    horas
    y
    25
    minutos,
    solían
    acostarse
    y
    dormirse
    más
    temprano
    y
    presentaban
    una
    frecuencia
    cardíaca
    más
    baja
    durante
    el
    descanso,
    lo
    cual
    es
    un
    signo
    de
    mejor
    salud,
    mientras
    que
    una
    frecuencia
    cardíaca
    más
    alta
    suele
    traducirse
    en
    una
    mala
    calidad
    del
    descanso.
    como
    un
    sueño
    intranquilo,
    despertares
    frecuentes
    y
    somnolencia
    diurna
    excesiva.
Pexels Olly 3807624

Pexels Olly 3807624

Lo
alarmante
de
los
resultados
es
que
todos
los
grupos
de
adolescentes
no
dormían
la

cantidad
de
horas
recomendadas
por
la
Academia
Americana
de
Medicina
del
Sueño

que

señala
para
este
período
de
la
vida
entre
8
y
10
horas
diarias
.

Sin
embargo,
aunque
no
había
gran
diferencia
en
la
cantidad
de
horas
que
se
 dormía
sino
que
entre
el
grupo
que
más
y
menos
dormía
apenas
se
registraron
unos
15
minutos
de
diferencia,
el
grupo
3
que
era
el
que
se
acostaba
más
temprano
y
se
dormía
antes
y
tenía
una
duración
del
sueño
mayor
con
una
frecuencia
cardíaca
inferior
durante
el
descanso,
registró

mejores
resultados
en
pruebas
cognitivas

que
analizan
vocabulario,
lectura,
resolución
de
problemas
y
concentración.

Asimismo,
se
observaron

diferencias
en
la
estructura
y
la
actividad
cerebral

así
 como
en
el
desempeño
de
sus
tareas,
lo
que
demuestra
la
 importancia
de
dormir
bien
en
esta
etapa
de
la
vida
en
que
suele
haber
un
gran
desarrollo
cognitivo
y
de
la
función
cerebral.

Aunque
el
estudio
no
puede
demostrar
una
relación
de
causa-
efecto

que
hay
 investigaciones
anteriores
que
muestran
que
dormir
adecuadamente
cada
noche,
tanto
en
cantidad
como
en
calidad,
permite
consolidar
y
reforzar
conexiones
cerebrales,

mejorar
la
memoria
,
el

aprendizaje

y
la
capacidad
de
resolución
de
problemas;
y
también
resulta
clave
el
descanso
reparador
para
fortalecer
el
sistema
inmunitario
y
mejorar
la
salud
mental.

Por
todo
esto,

si
tu
hijo
adolescente
hiberna
como
un
oso
de
las
cavernas,
estará
preservando
su
cerebro

en
perfectas
condiciones
y
optimizando
su
desarrollo
cognitivo
gracias
al
sueño
y
al
descanso.


Dormir
bien
cada
noche
debe
ser
un
objetivo

en
todas
las
etapas
de
la
vida
y
especialmente
en
la
infancia
y
en
la
adolescencia
en
que
el
cerebro
aún
se
encuentra
en
desarrollo.

Referencias

  1. Ma,
    Qing
    et
    al.
    Neural
    correlates
    of
    device-based
    sleep
    characteristics
    in
    adolescents.

    Cell
    Reports
    ,
    Volume
    44,
    Issue
    5,
    115565.

    https://www.cell.com/cell-reports/fulltext/S2211-1247(25)00336-5?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2211124725003365%3Fshowall%3Dtrue
  2. Walker
    MP.
    The
    role
    of
    slow
    wave
    sleep
    in
    memory
    processing.

    J
    Clin
    Sleep
    Med
    .
    2009
    Apr
    15;5(2
    Suppl):S20-6.
    PMID:
    19998871;
    PMCID:
    PMC2824214.

    https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2824214/
  3. Okano,
    K.,
    Kaczmarzyk,
    J.R.,
    Dave,
    N.

    et
    al.

    Sleep
    quality,
    duration,
    and
    consistency
    are
    associated
    with
    better
    academic
    performance
    in
    college
    students.

    npj
    Sci.
    Learn.


    4
    ,
    16
    (2019).
    https://doi.org/10.1038/s41539-019-0055-z. 

En
Vitónica
|

El
hábito
que
más
necesitas
cuidar
si
quieres
aprobar
los
exámenes
(y
que
seguro
estás
pasando
por
alto)

Imagen
|
Foto
de
portada:

Andrea
Piacquadio
,
y
foto
1:

minh
đô
.