Si no perdonas le cerveza después de entrenar, mejor que sea una sin alcohol

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¿Quién no se ha apuntado a “la cervecita” de después de una carrera? Este acto social, después del entrenamiento, o después de un evento, es muy común. Pero, como hemos dicho en más de una ocasión, no existe cantidad segura de alcohol. ¿Y qué hay de las cervezas 0.0?

¿Es mejor optar por estas bebidas? ¿De verdad no llevan alcohol? ¿Qué tienen, entonces, es mejor o peor para la salud? Muchas son las preguntas que suscitan estos productos, y más aún pudiendo convertirse en los protagonistas de esta situación social tan extendida.

¿Qué es en realidad una cerveza sin alcohol?

En el supermercado y en los bares podemos encontrar las famosas cervezas 0.0 y cervezas sin alcohol. España es el país de Europa que más cerveza sin alcohol bebe. Este producto ha ido ganando popularidad en los últimos años, incitando a un gran aumento de producción. ¿Ganar en salud? ¿Una cuestión de gustos? ¿Qué razón hay detrás de esto?

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Antes de seguir, hay que distinguir entre las categorías 0.0 y la cerveza “sin”. Mientras que la segunda está regulada según el Real Decreto 678/2016, la 0.0 es una especie de categoría “inventada” por la industria. Las verdaderas cervezas sin alcohol, según la ley, deben contener como máximo un 0,04% de alcohol.

Las 0.0, sin embargo, pueden llegar a contar con hasta un 0,9% (siempre por debajo de 1% de alcohol). Aclarado esto, ambos productos son, efectivamente, cervezas que han sido modificadas para contener una graduación menor (las cervezas normales suelen contener entre un 3 y un 5% de alcohol, aunque las hay con bastante más.).

¿Cómo se hacen las cervezas sin alcohol?

Existen dos métodos para hacer cervezas con bajo contenido en alcohol. Por ejemplo, se pueden utilizar levaduras especiales, baja temperatura y otras técnicas para obtener una bebida con solo entre el 3 y el 1% de alcohol. Estas cervezas se consideran, por la legislación, como “de bajo contenido en alcohol”, y no son, por tanto, “sin alcohol”.

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El segundo método, sin embargo, consiste en extraer el alcohol de la cerveza. Esto suele hacerse mediante una técnica física consistente en calentar la cerveza en situación de vacío. En el proceso también se extraen aromas y sabores asociados a la bebida, y estos se añaden, de nuevo, más adelante.

Es un proceso tecnológico relativamente complejo y que necesita de maquinaria especializada. Como decíamos, ni siquiera así se puede obtener una cerveza 100% sin alcohol. El contenido más bajo que se puede conseguir es del 0,03%, lo que es verdaderamente bajo. ¿Eso hace a estas cervezas más sanas?

¿Qué es mejor, una cerveza 0.0, una cerveza sin o una cerveza normal?

Volvamos a nuestra mesa, junto a nuestros compañeros de entrenamiento. Vamos a pedirnos esa cervecita… ¿y si la pedimos sin? ¿No será mejor para la salud? La decisión de tomar una u otra es, mayormente, organoléptica. Es decir, lo hacemos por su sabor, ya que al desaparecer el alcohol, también cambia el gusto final de la cerveza.

Pero cuando ponemos la salud de por medio, esto cambia bastante, ¿verdad? ¿Es mejor una cerveza sin alcohol? Sí, lo es. Eso sí, a pesar de su bajo contenido en alcohol, no hay que olvidar lo que ya hemos dicho: no existe cantidad segura de esta sustancia. Ni siquiera un 0,03%. Es cierto que es una cantidad ínfima, casi inapreciable.

De hecho, sería casi imposible emborracharse con esta cantidad de alcohol presente. Aunque a nuestra fisiología eso no le importa. La acción del alcohol en nuestra salud no se puede evitar tan fácilmente. Eso sí, tampoco es cuestión de alarmarse, porque el veneno está en la dosis, como quien dice.

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¿Y qué pasa con el resto de “cosas”? ¿Qué “cosas”? La cerveza sin alcohol, como ya hemos dicho, solo sufre un proceso físico para eliminar el alcohol, y nada más. Existe cierta tendencia a la quimiofobia que hace pensar a ciertas personas que la cervezas sin alcohol “no son naturales”. Pero lo son tanto como lo es la propia cerveza, que es, al fin y al cabo, un producto procesado más.

La cerveza ¿es buena después de correr?

En ningún caso podemos decir que la cerveza es buena para la salud. Y punto. Ni siquiera la 0.0 o la sin alcohol. Mientras que la cerveza normal contiene el desdichado alcohol, que es malo, las cervezas con bajo contenido en esta sustancia también se asocian a la promoción del alcoholismo o a la naturalización de las bebidas alcohólicas.

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Por tanto, también tiene su parte negativa, aunque no fuese afectándonos directamente. Por otro lado lo que está clarísimo es que, como una bebida fermentada y alcohólica (al menos en su base) no tiene ninguna propiedad nutricional beneficiosa si lo comparamos con cualquier otra sustancia.

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Es decir, mejor que una cerveza será, siempre, el agua. Incluso las bebidas isotónicas, son una mejor opción. Existe cierto mito, bastante extendido, sobre las bondades de la cerveza después de hacer ejercicio, especialmente por su relativo y alto contenido en sales y vitamina K. Pero no, no es cierto. Es mejor comer alguna fruta y beber agua que engañarnos con respecto a la cerveza. Socializar es importante, y beber alcohol, o derivados no alcohólicos, es una decisión voluntaria. Pero no es beneficioso para nadie engañarnos al respecto de sus supuestas bondades.

Imágenes | Unsplash