Porteña: Capilla Nuestra Señora de la Merced cumple 100 años

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El 24 de septiembre la Capilla Nuestra Señora de la Merced, ubicada a unos siete kilómetros al sur de la localidad de Porteña conmemorará sus 100 Años de Vida.

Preparan un Programa de Festejos, que incluye la visita del Obispo Sergio Buenanueva, el que comenzará el día sábado 21 y se extenderá hasta el mencionado 24 de septiembre cuando luego de la Celebración de la Santa Misa, a cargo del Padre Héctor Calderón, se desarrolle la Procesión con la imagen de la Virgen y el Acto Conmemorativo y descubrimiento de placa.

Programación:


Sábado 21 de septiembre:

11.00 horas: Homenaje a Fundadoras de la Capilla y Familiares fallecidos en el Cementerio local.
17.00 horas: Rezo del Santo Rosario

Domingo 22 de septiembre:
16.30 horas: Rezo del Santo Rosario
17.00 horas: Santa Eucaristía presidida por el Obispo Diocesano Monseñor Sergio Buenanueva.

Lunes 23 de septiembre:
17.00 horas: Rezo del Santo Rosario

Martes 24 de septiembre:
17.00 horas: Celebración de la  Eucaristía presidida por el Padre Héctor Calderón
18.00 horas: Procesión con la Imagen de Nuestra Señora de la Merced
18.10 horas: Acto Conmemorativo y Descubrimiento de Placa
18.30 horas: Ágape y agasajo a los Presentes.

Breve Historia de la Capilla

A principios del Siglo XX los hermanos Serafín y Ludovica Asteggiano, muy devotos de la Virgen de la Merced, recurrieron a Ella para pedir por la salud de don Serafín y para que socorriera sus necesidades. Hicieron su promesa y por las gracias recibidas Luisa Carioni de Asteggiano y Ludovica Asteggiano de Tomatis levantaron en su campo la Capilla en agradecimiento y honor a la devoción que profesaba la Familia hacia Nuestra Señora de la Merced.

El 24 de septiembre de 1919 la Capilla fue inaugurada y bendecida por el Padre José Sotocassa, Salesiano de Colonia Vignaud que por esos años y junto a otros Presbíteros, era encargado de atender la Parroquia San Isidro Labrador de Porteña-

El Constructor del Edificio fue Pedro Silva, quien también tuvo a su cargo el diseño de la Capilla tratándose de una Planta rectangular de cinco metros de ancho por siete metros de largo con una fachada de estilo neoclásico simple mientras que la Imagen de Nuestra Señora de la Merced fue adquirida en España, llegó en una caja de madera perfectamente embalada con paja alrededor ya que por el gran tamaño que posee, podría dañarse en el trayecto.

Más información: 

NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED 

Gaspar Asteggiano (Turin, 1837 – San Francisco, 1917) se casó  en Italia con María Antonia Crucco (Turin, 1840 – San Francisco, 1919). Juan, Serafín, Esteban, Eduardo y Ludovica fueron sus hijos.

Serafín Astegiano Crucco (Turin, 1867 – Porteña, 1917) contrajo enlace con Luisa Carione (Humbolt, 1877 – Porteña, 1947). Nacieron de ese matrimonio María, Gaspar, Ludovica, Juan, Serafín, Dominga, Clemente, Miguel, Damián, Agustina, Angélica y Yolanda.

De esta numerosa familia, Luisa Carioni de Asteggiano y Ludovica Asteggiano de Tomattis fueron las fundadoras de la Capilla de la Merced, emigraron a la Argentina en 1879, posiblemente a bordo del transatlántico italiano “Principessa Mafalda” y se radicaron en la zona rural al sur de Porteña.

Esta familia se caracterizó por ser muy piadosa y devota de la Virgen de la Merced y bajo su advocación colocaron la capilla que encargaron al constructor Pedro Silva. Éste la construyó con planta rectangular de  siete metros de largo por cinco de ancho. Mampostería de ladrillos comunes y techo a dos aguas con cubierta de chapas galvanizadas.

La fachada es muy simple, tiene una puerta metálica de dos hojas en su eje de simetría,  pilastras en los bordes, rematando en un proporcionado tímpano, el cual culmina en una cruz de material. Terminada con revoque grueso y fino, pintada en color blanco, tiene un excelente estado de conservación.

Internamente, la estructura de sostén del techo, está cubierta con cielorraso de cañón corrido de arco rebajado, ejecutado con maderas machihembradas.

El piso es de mosaico calcáreo, la mampostería tiene revoques grueso y fino pintados.

El retablo es de madera labrada pintada color beige  y en plateado tiene todas las molduras. Fue construido por la Carpintería Mecánica “El Piave” de Morellato Hnos. y Cía., en el año 1924.

Las imágenes y cuadros.

En el nicho central está la Virgen de la Merced, de 1,80 m. de altura, adquirida por la familia en España.  Hay otra réplica de menor dimensión para las procesiones, incorporada en 1962.

En lugar destacado esta la imagen del Milagroso Niño Jesús de Praga, devoción poco conocida en la zona, que tiene una particular historia. Doña María Antonia Crucco y su esposo Don Gaspar, a principios de  1906, viajan a Italia a visitar a sus familiares.  En Turín, su ciudad natal, adquieren la imagen.

Fue en Buenos Aires, de regreso, donde se percatan que la caja que contenía la preciada imagen, no se encontraba con el resto del equipaje.

Prontamente hacen las gestiones ante el Consulado Italiano, a fin de que se ocupara de la recuperación. Poco tiempo después, el Cónsul les informa que, por error, había sido cargaba en las bodegas del trasatlántico a  vapor  “El Sirio” de origen italiano, y que éste, había naufragado el 4 de agosto de 1906, en las costas españolas, frente al cabo de Palos de Cartagena en los Bajos de las Hormigas, en un confuso accidente. Además, les informaba que para intentar recuperar la imagen debían hacer un aporte extra para el pago de los buzos, que estaban trabajando en el lugar del naufragio. De esta manera los esposos  Crucco, recuperan casi intacta la imagen que permaneció muchos días en el fondo del mar.

San Antonio de Padua, San Cayetano, la Virgen del Rosario y la del Niño Jesús en el Pesebre, son las imágenes que completan la capilla.

Hay cuadros de la Virgen de la Merced y de  Santa Lucía. Los del Sagrado Corazón y de la Virgen de la Consolata (Patrona de la ciudad de Turín) , fueron obsequiadas por la madre y la hermana del Padre Luis Terzuolo, cuando decidieron regresar a Italia , después del fallecimiento del párroco acaecido en el año 1918.

Los 14 cuadros de las Estaciones del Vía Crucis, fueron entronizados por el Padre Porta.

Bendición.

La Capilla fue bendecida el 24 de septiembre de 1919, por el Padre salesiano José Sotocassa en Misa concelebrada. Los hermanos Gaspar y Juan Asteggiano  partieron a las tres de la madrugada con dos volantas, con destino a Colonia Vignaud,  para traer a los dos sacerdotes, el coro y el armonio del Santuario del Sagrado Corazón y de María Auxiliadora.

A pesar de la intensa lluvia que cayó ese día, se congregó una numerosa cantidad de fieles que participaron con unción de la ceremonia litúrgica.

Como digno cierre del acontecimiento, familiares, amigos e invitados, fueron agasajados con un gran almuerzo organizado por las fundadoras.

Esta zona era llamada “la tierra fuego”  por las escasas lluvias que se producían, dificultando las producciones agrarias. Cuentan los lugareños que  a  partir de la construcción de esta capilla, las lluvias fueron más abundantes y oportunas.

Fuentes de consulta:

  • DANIELE, Nora. Orígenes de Porteña 1892-1985 – Edición Biblioteca Alfonsina Storni – Porteña, s.f.
  • GARCÍA, René M.- Folletos alusivos – Centro Municipal de Estudios Históricos, Archivo y Museo. Municipalidad de Porteña. Porteña, 2003.

Fuente: Libertad  Porteña y Capillas y Templos.com.ar